
SANTO DEL DÍA
SAN DAMIÁN DE MOLOKAI (1840-1889)
San Damián nace en Bélgica en un municipio llamado Tremelo, desde pequeño ya sentía el llamado a misionar en tierras lejanas, un día con tan solo ocho años de edad junto a su hermana escaparon como ermitaños a una montaña, su familia se asustó tanto, pero un campesino al verlos los regresó a casa. Ayudó a sus Padres en las actividades de campo y de construcción pues eran pobres. Luego fue enviado a Bruselas a estudiar donde muchos se reían de él por ser campesino, pero esto acabaría una vez cuando se defendiera, entonces lo respetaron y allí comenzó a ganar amistades, tiempo después le escribió a sus Padres que quería ser religioso en la comunidad de los sagrados Corazones, cuando un religioso que iva a misionar a las islas Hawai , se enfermó pidieron a San Damián ir en su reemplazó, él con obediencia y deseo aceptó. Una vez ordenado sacerdote lo enviaron a una de las islas de Hawai, las Primeras noches las pasó debajo de una palmera, porque no tenía casa para vivir, la mayoría de las personas de la isla eran protestantes, pero él con algunas personas se las ingenio para construir un casita hecha de paja y allí celebrar la misa y catequizar, luego uno a uno se fue convirtiendo al catolicismo, curo a muchos enfermos. Existía una isla maldita llamada molokai, en aquel lugar habían muchos leprosos y eran desterrados y excluidos por su condición, muchos se entregaban a los vicios, así que el santo al ver esta situación, pidió al obispo irse a vivir con ellos, al llegar muchos lo recibieron con alegría, catequizó, enseño música, atendió a los enfermos mas abandonados, mantenía ocupados a muchos para que no cayeran en vicios, enviaba cartas con peticiones a Alemania para que le enviaran donativos, hasta protestantes ayudaban con la misión, él necesitaba confesarse, pero le habían prohibido salir de la isla para no contagiar a nadie de lepra, así que un día donde llegaban los donativos había un sacerdote y a grito entero se confesó pues no lo dejaban entrar en la barca, hacía de todo, construía, cavaba tumbas, enterraba, construía ataúdes, compartía todo con los leprosos, hasta que llegó a contagiarse, haciéndose uno como ellos, se fue deformando poco a poco, tiempo después el capitán del barco que lo trajo por primera vez a las islas Hawai vino en su búsqueda para confesarse, y este hombre cambió, años después muere como leproso voluntario, por su gran caridad el cielo ganó sin duda alguna.
Evangelio del día
San Juan 3, 16-21
Tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Unigénito, para que todo el que cree en él no perezca, sino que tenga vida eterna.
Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él.
El que cree en él no será juzgado; el que no cree ya está juzgado, porque no ha creído en el nombre del Unigénito de Dios.
Este es el juicio: que la luz vino al mundo, y los hombres prefirieron la tiniebla a la luz, porque sus obras eran malas. Pues todo el que obra el mal detesta la luz, y no se acerca a la luz, para no verse acusado por sus obras.
En cambio, el que obra la verdad se acerca a la luz, para que se vea que sus obras están hechas según Dios.
Palabra del Señor
MEDITACIÓN
- El amor del que hoy nos habla este pasaje del Evangelista Juan, no es un amor de emoción, es un amor de entrega y sacrificio, un amor que se traduce en acción, ese es el amor de Dios, un amor desinteresado, que ve más allá de las fragilidades del hombre, que comprende y es compasivo.
- Existen en estos momentos tantos hogares desarticulados donde las tinieblas prevalecen, tantas personas siendo oscuridad en su comunidad, tantos que prefieren la maldad, y hasta son portadores de ella, que tarea tan ardua tienen quienes quieren dar a conocer la luz, pero aunque difícil no es imposible, debemos trabajar con tanto esfuerzo por las personas que nos rodean para que se dejen iluminar por una luz que nunca acaba.
- Hoy a la humanidad le falta amor, el amor de Dios que es inagotable, todo lo que nos hace caer en el pecado es porque no tenemos el pilar fundamental de nuestra existencia el amor, siembra amor y cosecharas amor, la luz y el amor son normas que deben estar en primer lugar en nuestra actitud, si somos hijos de la luz ya el amor está en nosotros, es la esencia de Dios en nuestro interior, entonces nuestro reflejo de la luz serán las obras con amor.
PRÁCTICA DIARIA
- Hablar con amor a quien es rebelde, bien sea tu hijo, tu hermanos, tus Padres, tu esposo (a) un solo cambio de actitud basado en el amor y todo cambiaráel pecado.
- San Damián nos dice: Ningun sacrificio es demasiado grande si se hace por cristo” ·
