MARTES, Segundo Semana de Pascua , 14 de abril de 2026 (Ciclo a)

SANTO DEL DÍA

Santa Liduvina nació en Schiedam (Holanda), su padre fue un cuidador de fincas, siendo muy joven la santa se partió la columna vertebral al patinar, desde ahí comenzó su martirio, en todo el día sufría dolores insoportables, fiebres, etc, los médicos le dijeron que no tenia cura su enfermedad, ella lloraba al oír a sus amigos reír y jugar, un día nombraron el Padre Pott párroco de su pueblo, este hombre le ayudó a comprender que para alcanzar la santidad, debemos antes pasar por sufrimientos como lo hizo Jesús, que la cruz de cada día se debe llevar con amor, el Padre le coloco encima de su cama un crucifijo para que se acordara del amor de Jesucristo, y la joven comenzó a pensar diferente y ofrecer cada dolor al Señor, decía que la Sagrada Comunión y la meditación en la Pasión de Nuestro Señor eran las dos fuentes que le concedían valor, alegría y paz. Esta enfermedad la fue atormentando cada día, hasta el punto de quedar inmóvil, le dieron llagas en su cuerpo, pero se refugiaba en la oración por la conversión de los pecadores. Ella durante mucho tiempo no bebió ni comió nada solo vivió únicamente de la Sagrada Comunión que recibe. Veía visiones del purgatorio, de las cosas que se nos espera en el cielo, de la Pasión de Jesucristo, por último vinieron unos soldados y la insultaron y la maltrataron ella escucho una voz que dijo :”con esos sufrimientos ha quedado completa tu corona. Puedes morir en paz”, muere en Pascua de Resurrección.

Evangelio del día

San Juan 3, 7b-15

En aquel tiempo, dijo Jesús a Nicodemo:
«Tenéis que nacer de nuevo; el viento sopla donde quiere y oyes su ruido, pero no sabes de dónde viene ni adónde va. Así es todo el que ha nacido del Espíritu».

Nicodemo le preguntó:
«¿Cómo puede suceder eso?».

Le contestó Jesús:
«¿Tú eres maestro en Israel, y no lo entiendes? En verdad, en verdad te digo: hablamos de lo que sabemos y damos testimonio de lo que hemos visto, pero no recibís nuestro testimonio. Si os hablo de las cosas terrenas y no me creéis, ¿cómo creeréis si os hablo de las cosas celestiales? Nadie ha subido al cielo sino el que bajó del cielo, el Hijo del hombre.

Lo mismo que Moisés elevó la serpiente en el desierto, así tiene que ser elevado el Hijo del hombre, para que todo el que cree en él tenga vida eterna».

Palabra del Señor

  • Jesucristo revela a Nicodemo que la cruz es la fuente del verdadero amor, Dios no sólo envió a su Unigénito a salvar al mundo sino a manifestar su amor incondicional capaz de dar todo por muchos, así como Moisés elevo la serpiente para sanar al pueblo de Israel , así mismo la cruz trae vida eterna, la vida eterna que se da en abundancia, y que consiste en conocer el amor del Padre y de su enviado Jesucristo como menciona el evangelista San Juan.
  • En estos tiempos en que vivimos, en un mundo facilista, hasta el dolor queremos borrar, pero Jesús nos enseña algo muy interesante, quienes nacen a una vida nueva, el sufrimiento es el pan de cada día no hay redención sin cruz, él mismo no lo enseño muriendo, padeciendo por todos para que el pecado ya no tuviera poder sobre nosotros, pero claro está que si obstamos por nacer de la carne nuestra vida estará envuelta en pecado.
  • En este tiempo de pascua la Iglesia nos ofrece mediante la resurrección de Jesucristo una forma de vivir diferente, una vida guiada por la fuerza del Espiritu Santo que aunque no vemos nos impulsa a moldear nuestro ser a la persona de Jesús, nos muestra el camino de la santidad, y nos hace entender cuál es nuestro propósito acá en la tierra.

PRÁCTICA DIARIA

  • Desde hoy irme preparando a la gran vigilia de pentecostés.
  • Santa Liduvina nos enseña que los sufrimientos son el camino a la santidad.

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