JUEVES, Sexta Semana de Pascua , 14 de mayo de 2026 (Ciclo a)

SANTO DEL DÍA

San Matías fue uno de los 72 discípulos que el Señor envió a predicar durante su ministerio. Los hechos de los Apóstoles afirman que Matías acompañó al Salvador, desde el Bautismo hasta la Ascensión. Cuando San Pedro decidió proceder a la elección de un nuevo Apóstol para reemplazar a Judas, los candidatos fueron José, llamado Bernabé y Matías. Finalmente, la elección cayó sobre Matías, quien pasó a formar parte del grupo de los doce. El Espíritu Santo descendió sobre él en Pentecostés y Matías se entregó a su misión. Clemente de Alejandría afirma que se distinguió por la insistencia con que predicaba la necesidad de mortificar la carne para dominar la sensualidad. Esta lección la había aprendido del mismo Jesucristo. Según la tradición, predicó primero en Judea y luego en otros países. Los griegos sostienen que evangelizó la Capadocia y las costas del Mar Caspio, que sufrió persecuciones de parte de los pueblos bárbaros donde misionó y obtuvo finalmente la corona del martirio en Cólquida. Los “Menaia” griegos sostienen que fue crucificado. Se dice que su cuerpo estuvo mucho tiempo en Jerusalén y que Santa Elena lo trasladó a Roma

Evangelio del día

San Juan 15, 9-17

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Como el Padre me ha amado, así os he amado yo; permaneced en mi amor.

Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; lo mismo que yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor.

Os he hablado de esto para que mi alegría esté en vosotros, y vuestra alegría llegue a plenitud. Este es mi mandamiento:
que os améis unos a otros como yo os he amado.

Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos si hacéis lo que yo os mando.

Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor: a vosotros os llamo amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer.

No sois vosotros los que me habéis elegido, soy yo quien os he elegido y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto permanezca.

De modo que lo que pidáis al Padre en mi nombre os lo dé.

Esto os mando: que os améis unos a otros».

Palabra del Señor

  • El Resucitado nos invita a permanecer unidos en el amor a Papá Dios. Esto se traduce, manteniéndonos firmes e inmutables a sus enseñanzas y al cumplimiento de sus mandatos. Permanecer unidos al Padre y al hijo en el amor, significa vivir de su savia y lo demostramos con frutos.
  • Permanecer en la gracia de la Trinidad se manifiesta en signos concretos: estar en continua alegría, convertirnos de corazón, frecuentar el lugar Santo, ser agradecidos, y estar fundamentalmente en oración permanente.

PRÁCTICA DIARIA

  • Perseverar en esta intención: Orar por los hermanos que sufren la violencia, en especial por Nuestros hermanos del Catatumbo región de la querida Colombia
  • Santo Apóstol Matías intercede por nosotros, ya que todo lo que poseemos y disfrutamos es un regalo de Dios.

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