
SANTO DEL DÍA
SAN NICOLÁS DE TOLENTINO (1245-1305)
San Nicolás nació en San Angelo (Italia) sus padres hicieron una peregrinación antes de concebirlo implorando a Dios les concediera quedar embarazada y fue un hecho cumplido, pronto nacería San Nicolás este nombre debido al santuario de San Nicolás Bari, el niño iva creciendo en oración, piedad, practicaba ayuno tres días por semana, más tarde en la iglesia de Nuestro Salvador le dan el cargo de canónigo, pero él quería servir totalmente a Dios con su vida e ingreso al pequeño convento de Tolentino, una vez ordenado sacerdote las gentes percibían un rostro angelical pues contemplaba el cielo mientras estaba en el altar y el confesionario. Hizo muchos milagros en vida, oraba por las almas del purgatorio, predicaba en la calle, convirtió muchos pecadores visitaba a presos, ancianatos y hospitales llevando la comunión. Sufría quebrantos de salud dolor de estomago y malos humores, un día estando gravemente enfermo se le apareció la virgen María y le dijo que mojara pan con agua y lo consumiera, obedeció y de inmediato sintió mejoría, y comenzó hacer la misma práctica entre los enfermos obteniendo numerosos milagros, años más tarde murió de una enfermedad grave.
Evangelio del día
San Lucas 6, 20-26
En aquel tiempo, Jesús, levantando los ojos hacia sus discípulos, les decía:
«Bienaventurados los pobres, porque vuestro es el reino de Dios.
Bienaventurados los que ahora tenéis hambre, porque quedaréis saciados.
Bienaventurados los que ahora lloráis, porque reiréis.
Bienaventurados vosotros cuando os odien los hombres, y os excluyan, y os insulten, y proscriban vuestro nombre como infame, por causa del Hijo del hombre. Alegraos ese día y saltad de gozo, porque vuestra recompensa será grande en el cielo. Eso es lo que hacían vuestros padres con los profetas.
Pero, ¡ay de vosotros, los ricos, porque ya habéis recibido vuestro consuelo!
¡Ay de vosotros, los que estáis saciados!, porque tendréis hambre!
¡Ay de los que ahora reís, porque haréis duelo y lloraréis!
¡Ay si todo el mundo habla bien de vosotros! Eso es lo que vuestros padres hacían con los falsos profetas».
Palabra del Señor
MEDITACIÓN
- En esta vida lo que debemos procurar es buscar los bienes de arriba, esmerarnos por alcanzar el cielo y por ser salvados, sufriendo con los demás y ayudándonos mutuamente en la construcción del reino, las bienaventuranzas deben ser para nosotros reglas de oro que nos mantengan firmes sin desviarnos del camino que nos conduce a Jesucristo.
- Cumplir con las bienaventuranzas nos hará seres dichosos y cada sufrimiento acá en la tierra será un premio en el cielo, debemos llevar nuestra cruz de cada día con dignidad y amor pues seremos recompensados, no seamos parte de este mundo sino que viviendo en él la luz de Cristo ilumine mi camino y el de otros. No busquemos el aplauso de este mundo sino el rechazo que será signo de que estamos con Jesús, pues sepamos que primero lo odiaron a él , pero nos enseña que seremos vencedores por medio de su nombre y participes de la patria celestial.
PRÁCTICA DIARIA
- Cumplir las reglas de oro, las bienaventuranzas para ganar el cielo.
- San Nicolás de Tolentino nos dice: “No amén demasiado el mundo ni las cosas del mundo . Todo lo que es del mundo pasará”
