
SANTO DEL DÍA
SAN PAFNUCIO (+ siglo IV )
San Pafnucio fue un hombre humilde, monje que vivió en una cueva en el desierto, y se dedicó a la oración y a la penitencia, daba consejos a quienes acudían a él, revelándoles las enseñanzas que recibía del Espiritu Santo en sus momentos de soledad, años más tarde lo nombran obispo de Tebaida, sufrió toda clase de persecución por defender la fe católica, en su defensa le amputaron una pierna y dañaron su ojo, estuvo presente en el concilio de Nicea la cuál se trato temas sobre la defensa de la divinidad de Cristo. Como Obispo San Pafnucio respeto a quienes estaban casados siguieran ejerciendo su ministerio, pero quienes se iban a a ordenar debían ser castos para ejercer la Orden Sacerdotal.
Evangelio del día
San Lucas 6,6-11
Un sábado, entró Jesús en la sinagoga y se puso a enseñar.
Había allí un hombre que tenía la mano derecha paralizada.
Los escribas y los fariseos estaban al acecho para ver si curaba en sábado, y encontrar de qué acusarlo.
Pero él conocía sus pensamientos y dijo al hombre de la mano atrofiada:
«Levántate y ponte ahí en medio».
Y, levantándose, se quedó en pie.
Jesús les dijo:
«Os voy a hacer una pregunta: ¿Qué está permitido en sábado?, ¿hacer el bien o el mal, salvar una vida o destruirla?».
Y, echando en torno una mirada a todos, le dijo:
«Extiende tu mano».
Él lo hizo y su mano quedó restablecida.
Pero ellos, ciegos por la cólera, discutían qué había que hacer con Jesús.
Palabra del Señor
MEDITACIÓN
- La ley estaba basada en cumplir normas y prácticas que alejaban a los judíos de hacer el bien, una vez más quienes persiguen a Jesús intentan dañar su imagen ante quienes lo admiran, pero Jesús conociendo sus intenciones les hace una pregunta tan clara de manera que puedan entender que hacer el bien a cualquier hombre es lo que importa, un día u otro no es lo que a Dios le interesa, sino que se esta haciendo en ese día de precepto si las obras proceden a ayudar a quien lo necesita o cumplir leyes como compromiso y no como un deber de un autentico cristiano.
- Jesucristo no ve ningún impedimento para sanar aquel hombre de la mano tullida, sólo quiere enseñar a quienes le observan, la importancia de cumplir el mandamiento único y definitivo del amor, que permite buscar el bienestar de quien se encuentra necesitado, Jesús ve el valor de cada ser humano y quiere enseñar a los de su época y a esta generación cuan importante es ver el dolor ajeno, demostrando misericordia más que sacrificios basados en normas humanas.
- ¿En la Iglesia somos como los perseguidores de Jesús?, es triste ver en muchas parroquias como somos indiferentes a los sufrimientos de los demás, cuantas veces nos sometemos a rigurosas prácticas piadosas y hasta nos creemos santos, ignorando la práctica de la palabra de Dios que es amar sin ningún interés a nuestros hermanos en la fe.
- De nada sirve sabernos los mandamientos al pie de la letra sino se cumple el mandamiento del amor, todos aquellos preceptos están basados en amar y ayudar a quienes necesitan de nosotros, hacer el rosario, ir a misa, confesarme, ser misionero son prácticas piadosas que nos ayudan a crecer espiritualmente y son necesarias para nuestra salvación, pero cuando dejamos de hacer el bien a los demás nada de lo que podamos hacer en la iglesia cobra valor sino es amando a nuestro prójimo. Jesús quiere hombre y mujeres misericordiosos que no se encierren en si sino que se abran a la ayuda mutua con otros solo por agradar a Dios.
PRÁCTICA DIARIA
- En este mes de septiembre que celebramos La Palabra de Dios enseñemos y practiquemos la ley del amor a todos sin distinción.
- San Pafnucio nos enseña que por Cristo debemos someternos a sacrificios de amor, pensando siempre en la salvación de los demás y persiguiendo así este ideal conseguiremos nuestra propia salvación.
