{"id":5885,"date":"2025-03-29T12:11:32","date_gmt":"2025-03-29T17:11:32","guid":{"rendered":"https:\/\/devocionario.net\/?p=5885"},"modified":"2025-03-29T12:11:35","modified_gmt":"2025-03-29T17:11:35","slug":"domingo-30-de-marzo-cuarta-semana-de-cuaresma-ciclo-c-2025","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/devocionario.net\/index.php\/2025\/03\/29\/domingo-30-de-marzo-cuarta-semana-de-cuaresma-ciclo-c-2025\/","title":{"rendered":"DOMINGO,-30 de Marzo-Cuarta Semana de Cuaresma (ciclo C)-2025"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"768\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/devocionario.net\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/30-de-marzo-768x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5886\" srcset=\"https:\/\/devocionario.net\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/30-de-marzo-768x1024.jpg 768w, https:\/\/devocionario.net\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/30-de-marzo-225x300.jpg 225w, https:\/\/devocionario.net\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/30-de-marzo.jpg 960w\" sizes=\"(max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong><em>SANTO DEL D\u00cdA<\/em><\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p class=\"has-ast-global-color-2-color has-text-color has-link-color wp-elements-e337eff8f1fbbad808168ae732a2b812\"><strong>SAN JUAN CL\u00cdMACO <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>San Juan nace en Palestina, se form\u00f3 leyendo los libros de San Gregorio Nacianceno y de San Basilio. A los 16 a\u00f1os se fue de monje al Monte Sina\u00ed. Despu\u00e9s de cuatro a\u00f1os de preparaci\u00f3n fue admitido como religioso. El mismo narraba despu\u00e9s que en sus primeros a\u00f1os hubo dos factores que le ayudaron mucho a progresar en el camino de la perfecci\u00f3n. El primero: no dedicar tiempo a conversaciones in\u00fatiles, y el segundo: haber encontrado un director espiritual santo y sabio que le ayud\u00f3 a reconocer los obst\u00e1culos y peligros que se opon\u00edan a su santidad. De su director aprendi\u00f3 a no discutir jam\u00e1s con nadie, y a no llevarle jam\u00e1s la contraria a ninguno, si lo que el otro dec\u00eda no iba contra la Ley de Dios o la moral cristiana. Cuando ya ten\u00eda m\u00e1s de 70 a\u00f1os, los monjes lo eligieron Abad o Superior del monasterio del Monte Sina\u00ed y ejerci\u00f3 su cargo con satisfacci\u00f3n y provecho espiritual de todos. Cuando sinti\u00f3 que la muerte se acercaba renunci\u00f3 al cargo de superior y se dedic\u00f3 por completo a preparar su viaje a la eternidad. Y al cumplir los 80 a\u00f1os muri\u00f3 santamente en su monasterio del Monte Sina\u00ed. Jorge, su disc\u00edpulo predilecto, le pidi\u00f3 llorando: &#8220;Padre, ll\u00e9veme en su compa\u00f1\u00eda al cielo&#8221;. El or\u00f3 y le dijo: &#8220;Tu petici\u00f3n ha sido aceptada&#8221;. Y poco despu\u00e9s muri\u00f3 Jorge tambi\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Evangelio del d\u00eda<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p><strong>San Lucas 15, 1-3. 11-32<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En aquel tiempo, sol\u00edan acercarse a Jes\u00fas todos los publicanos y pecadores a escucharlo. Y los fariseos y los escribas murmuraban diciendo:<br>\u00abEse acoge a los pecadores y come con ellos\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas les dijo esta par\u00e1bola:<br>\u00abUn hombre ten\u00eda dos hijos; el menor de ellos dijo a su padre:<br>\u201cPadre, dame la parte que me toca de la fortuna\u201d. El padre les reparti\u00f3 los bienes.<\/p>\n\n\n\n<p>No muchos d\u00edas despu\u00e9s, el hijo menor, juntando todo lo suyo, se march\u00f3 a un pa\u00eds lejano, y all\u00ed derroch\u00f3 su fortuna viviendo perdidamente. Cuando lo hab\u00eda gastado todo, vino por aquella tierra un hambre terrible, y empez\u00f3 \u00e9l a pasar necesidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Fue entonces y se contrat\u00f3 con uno de los ciudadanos de aquel pa\u00eds que lo mand\u00f3 a sus campos a apacentar cerdos. Deseaba saciarse de las algarrobas que com\u00edan los cerdos, pero nadie le daba nada.<\/p>\n\n\n\n<p>Recapacitando entonces, se dijo:<br>\u201cCu\u00e1ntos jornaleros de mi padre tienen abundancia de pan, mientras yo aqu\u00ed me muero de hambre. Me levantar\u00e9, me pondr\u00e9 en camino adonde est\u00e1 mi padre, y le dir\u00e9: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti; ya no merezco llamarme hijo tuyo: tr\u00e1tame como a uno de tus jornaleros\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Se levant\u00f3 y vino adonde estaba su padre; cuando todav\u00eda estaba lejos, su padre lo vio y se le conmovieron las entra\u00f1as; y, echando a correr, se le ech\u00f3 al cuello y lo cubri\u00f3 de besos.<\/p>\n\n\n\n<p>Su hijo le dijo:<br>\u201cPadre, he pecado contra el cielo y contra ti; ya no merezco llamarme hijo tuyo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero el padre dijo a sus criados:<br>\u201cSacad enseguida la mejor t\u00fanica y vest\u00eddsela; ponedle un anillo en la mano y sandalias en los pies; traed el ternero cebado y sacrificadlo; comamos y celebremos un banquete, porque este hijo m\u00edo estaba muerto y ha revivido; estaba perdido y lo hemos encontrado\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Y empezaron a celebrar el banquete.<\/p>\n\n\n\n<p>Su hijo mayor estaba en el campo. Cuando al volver se acercaba a la casa, oy\u00f3 la m\u00fasica y la danza, y llamando a uno de los criados, le pregunt\u00f3 qu\u00e9 era aquello.<\/p>\n\n\n\n<p>Este le contest\u00f3:<br>\u201cHa vuelto tu hermano; y tu padre ha sacrificado el ternero cebado, porque lo ha recobrado con salud\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c9l se indign\u00f3 y no quer\u00eda entrar, pero su padre sali\u00f3 e intentaba persuadirlo.<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces \u00e9l respondi\u00f3 a su padre:<br>\u201cMira: en tantos a\u00f1os como te sirvo, sin desobedecer nunca una orden tuya, a m\u00ed nunca me has dado un cabrito para tener un banquete con mis amigos; en cambio, cuando ha venido ese hijo tuyo que se ha comido tus bienes con malas mujeres, le matas el ternero cebado\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>El padre le dijo:<br>\u201cHijo, t\u00fa est\u00e1s siempre conmigo, y todo lo m\u00edo es tuyo; pero era preciso celebrar un banquete y alegrarse, porque este hermano tuyo estaba muerto y ha revivido; estaba perdido y lo hemos encontrado\u201d\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Palabra del Se\u00f1or<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p class=\"has-ast-global-color-4-color has-vivid-purple-background-color has-text-color has-background has-link-color wp-elements-0f928d32f44a7a3cc8313935039da608\"><strong>MEDITACI\u00d3N<\/strong><\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>En este d\u00eda del Se\u00f1or, el Evangelio nos trae una hermosa reflexi\u00f3n para nosotros, en donde conocemos el amor de un Padre y donde nos vemos reflejados en aquel hijo prodigo perdido y hallado, <em><strong>san Josemar\u00eda Escriva<\/strong><\/em> nos dice: , \u201cla vida humana es, en cierto modo, un constante volver hacia la casa de nuestro Padre. Volver mediante la contrici\u00f3n, esa conversi\u00f3n del coraz\u00f3n que supone el deseo de cambiar, la decisi\u00f3n firme de mejorar nuestra vida, y que \u2014por tanto\u2014 se manifiesta en obras de sacrificio y de entrega. Volver hacia la casa del Padre, por medio de ese sacramento del perd\u00f3n en el que, al confesar nuestros pecados, nos revestimos de Cristo y nos hacemos as\u00ed hermanos suyos, miembros de la familia de Dios\u201d. Que pasaje b\u00edblico tan conmovedor y profundo, habl\u00e1ndonos de perd\u00f3n, de amor incondicional de un Padre, y de la alegria de reconciliarnos al volver a casa arrepentidos y necesitados de misericordia.<\/li>\n\n\n\n<li>Volver al Padre nos permite sentirnos en paz, pues siempre Dios nos espera con los brazos abiertos, sin condiciones ni prejuicios, la par\u00e1bola nos revela que Papito Dios no le importa nuestro pecado, sino nuestro regreso, nuestro retorno a la vida, hoy podemos ser como aquel Padre que espera con alegr\u00eda en su coraz\u00f3n a quienes sean equivocado, \u00bfsi Dios no es duro de coraz\u00f3n con nuestras ca\u00eddas, porque lo somos nosotros?, o podemos hoy ser hijos pr\u00f3digos que reconocen sus debilidades y arrepentidos vuelven a casa.<\/li>\n\n\n\n<li>Un d\u00eda un sacerdote en confesi\u00f3n me dijo: \u00bfla alegr\u00eda de Dios Padre es porque una oveja vuelva al redil o porque noventa y nueve queden en casa?, la alegr\u00eda m\u00e1s grande es porque volvamos a casa, que amor tan profundo, debemos amar a los dem\u00e1s con apoyo mutuo como lo hace el Padre siempre dispuestos a perdonar y acoger, esta alegr\u00eda de amar, de esperar, debe ser el motor que  nos  impulse cada d\u00eda a superar  nuestros desaf\u00edos.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>PR\u00c1CTICA DIARIA<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Buscar el perd\u00f3n y la reconciliaci\u00f3n por medio del sacramento de la confesi\u00f3n.<\/li>\n\n\n\n<li>San Juan Cl\u00edmaco nos dice: &#8220;Deja que tu oraci\u00f3n sea completamente simple, porque tanto el p\u00fablicano como el hijo prodigo se reconciliaron con Dios con una sola frase&#8221;.<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SANTO DEL D\u00cdA SAN JUAN CL\u00cdMACO San Juan nace en Palestina, se form\u00f3 leyendo los libros de San Gregorio Nacianceno y de San Basilio. A los 16 a\u00f1os se fue de monje al Monte Sina\u00ed. Despu\u00e9s de cuatro a\u00f1os de preparaci\u00f3n fue admitido como religioso. El mismo narraba despu\u00e9s que en sus primeros a\u00f1os hubo &hellip;<\/p>\n<p class=\"read-more\"> <a class=\"\" href=\"https:\/\/devocionario.net\/index.php\/2025\/03\/29\/domingo-30-de-marzo-cuarta-semana-de-cuaresma-ciclo-c-2025\/\"> <span class=\"screen-reader-text\">DOMINGO,-30 de Marzo-Cuarta Semana de Cuaresma (ciclo C)-2025<\/span> Leer m\u00e1s &raquo;<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":5886,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uag_custom_page_level_css":"","site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[19],"tags":[],"class_list":["post-5885","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-tiempo-cuaresma"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/devocionario.net\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/30-de-marzo.jpg","uagb_featured_image_src":{"full":["https:\/\/devocionario.net\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/30-de-marzo.jpg",960,1280,false],"thumbnail":["https:\/\/devocionario.net\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/30-de-marzo-150x150.jpg",150,150,true],"medium":["https:\/\/devocionario.net\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/30-de-marzo-225x300.jpg",225,300,true],"medium_large":["https:\/\/devocionario.net\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/30-de-marzo-768x1024.jpg",768,1024,true],"large":["https:\/\/devocionario.net\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/30-de-marzo-768x1024.jpg",768,1024,true],"1536x1536":["https:\/\/devocionario.net\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/30-de-marzo.jpg",960,1280,false],"2048x2048":["https:\/\/devocionario.net\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/30-de-marzo.jpg",960,1280,false]},"uagb_author_info":{"display_name":"PEREGRINOS DE LA ESPERANZA","author_link":"https:\/\/devocionario.net\/author\/ancarosa31gmail-com\/"},"uagb_comment_info":0,"uagb_excerpt":"SANTO DEL D\u00cdA SAN JUAN CL\u00cdMACO San Juan nace en Palestina, se form\u00f3 leyendo los libros de San Gregorio Nacianceno y de San Basilio. A los 16 a\u00f1os se fue de monje al Monte Sina\u00ed. Despu\u00e9s de cuatro a\u00f1os de preparaci\u00f3n fue admitido como religioso. El mismo narraba despu\u00e9s que en sus primeros a\u00f1os hubo&hellip;","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/devocionario.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5885","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/devocionario.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/devocionario.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/devocionario.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/devocionario.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5885"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/devocionario.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5885\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5893,"href":"https:\/\/devocionario.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5885\/revisions\/5893"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/devocionario.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5886"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/devocionario.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5885"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/devocionario.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5885"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/devocionario.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5885"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}