{"id":4339,"date":"2024-08-01T17:23:27","date_gmt":"2024-08-01T22:23:27","guid":{"rendered":"https:\/\/devocionario.net\/?p=4339"},"modified":"2024-08-01T17:23:29","modified_gmt":"2024-08-01T22:23:29","slug":"domingo-decimoctava-semana-del-tiempo-ordinario-ciclo-b-04-de-agosto-2024","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/devocionario.net\/index.php\/2024\/08\/01\/domingo-decimoctava-semana-del-tiempo-ordinario-ciclo-b-04-de-agosto-2024\/","title":{"rendered":"DOMINGO, Decimoctava Semana del Tiempo Ordinario (ciclo b) -04 de agosto, 2024"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"417\" src=\"https:\/\/devocionario.net\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/agosto-4.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-4340\" srcset=\"https:\/\/devocionario.net\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/agosto-4.jpg 640w, https:\/\/devocionario.net\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/agosto-4-300x195.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong><em>SANTO DEL D\u00cdA<\/em><\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-red-color has-text-color\"><strong>SAN JUAN MARIA VIANNEY (1786-1859)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>San Juan Mar\u00eda Vianney era un campesino de Francia, en su infancia, sus familiares lo llevaban a misa a escondidas debido a que estall\u00f3 la Revoluci\u00f3n Francesa en ese tiempo, y quienes estaban en misa pod\u00edan correr peligro de muerte, a sus trece a\u00f1os hizo la primera comuni\u00f3n tambi\u00e9n en secreto, en una noche oscura. Desde joven San Juan Mar\u00eda deseaba ser sacerdote, pero su Padre quer\u00eda se dedicara a cuidar de sus ovejas, adem\u00e1s era dif\u00edcil conseguir un seminario en ese tiempo, despu\u00e9s a la edad de diecisiete a\u00f1os lo reclutaron para ser militar, pero al caer enfermo y quedar fuera de sus compa\u00f1eros, se perdi\u00f3 del escuadr\u00f3n, al recuperarse decidi\u00f3 volver por si s\u00f3lo, pero en el camino se encontr\u00f3 con un hombre que le dijo que lo siguiera para su sorpresa era uno que hab\u00eda desertado del batall\u00f3n militar, al llegar aun pueblo se present\u00f3 ante el alcalde quien lo escondi\u00f3 durante unos meses, hasta que por fin Napole\u00f3n perdon\u00f3 a todos los que se encontraban huyendo de la milicia, as\u00ed que Vianney regres\u00f3 a casa. A\u00f1os m\u00e1s tarde hizo la confirmaci\u00f3n, y decidi\u00f3 ingresar al seminario, el Padre Balley lo acogi\u00f3, y se esforz\u00f3 demasiado, pues Vianney tenia buena voluntad pero no se le quedaba nada de lo que estudiaba, as\u00ed que insisti\u00f3 para que fuese ordenado sacerdote, pues al presentar el examen no fue admitido y fue llevado ante el se\u00f1or obispo que decidi\u00f3 que se ordenar\u00e1, por su conducta intachable, permaneci\u00f3 tres a\u00f1os con el Padre Balley, muchos de sus compa\u00f1eros se burlaban de \u00e9l, pues dudaban de que ejerciera su papel de sacerdote, as\u00ed que despu\u00e9s fue enviado a un pueblo llamado Ars, donde la gente no asist\u00eda a misa, pues hab\u00edan muchas cantinas, San Juan Mar\u00eda Vianney se ingeni\u00f3 como hacer para que la gente volviera y se convirtiera, as\u00ed que comenz\u00f3 a realizar sacrificios, como comer papa cocida todos los d\u00edas, y pasar horas enteras orando y rezando a la Virgen Mar\u00eda, sus predicaciones se volvieron tan famosas que muchos envidiaron, aquel a quien cre\u00edan incapaz de convertir a esta comunidad de Ars, el demonio hizo hasta lo imposible por atormentarlo, no lo dejaba dormir, le gritaba cosas espantosas, pues cada d\u00eda muchos se sumaban a la conversi\u00f3n, fue el mejor confesor de su \u00e9poca pues sin tener mucha inteligencia, su confesionario era siempre ocupado, para confesarse con el santo las gentes tenia que sacar cita pues muchas personas de otras regiones lo buscaban para obtener el sacramento de la reconciliaci\u00f3n, se convirti\u00f3 en un santo p\u00e1rroco, este santo se le venera por ser el patrono de los p\u00e1rrocos, pues su admirable vida de humildad y entrega para la conversi\u00f3n de muchos lo llev\u00f3 a la santidad.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Evangelio del d\u00eda<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p><strong>San Juan 6,24-35<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En aquel tiempo, cuando la gente vio que ni Jes\u00fas ni sus disc\u00edpulos estaban all\u00ed, se embarcaron y fueron a Cafarna\u00fan en busca de Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p>Al encontrarlo en la otra orilla del lago, le preguntaron:<br>\u00abMaestro, \u00bfCu\u00e1ndo has venido aqu\u00ed?\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas les contest\u00f3:<br>\u00abEn verdad, en verdad os digo: me busc\u00e1is no porque hab\u00e9is visto signos, sino porque comisteis pan hasta saciaros. Trabajad, no por el alimento que perece, sino por el alimento que perdura para la vida eterna, el que os dar\u00e1 el Hijo del hombre; pues a este lo ha sellado el Padre, Dios\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Ellos le preguntaron:<br>\u00abY, \u00bfQu\u00e9 tenemos que hacer para realizar las obras de Dios?\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Respondi\u00f3 Jes\u00fas:<br>\u00abLa obra que Dios es esta: que cre\u00e1is en el que \u00e9l ha enviado\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Le replicaron:<br>\u00ab\u00bfY qu\u00e9 signo haces t\u00fa, para que veamos y creamos en ti? \u00bfCu\u00e1l es tu obra? Nuestros padres comieron el man\u00e1 en el desierto, como est\u00e1 escrito: \u201cPan del cielo les dio a comer \u201c\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas les replic\u00f3:<br>\u00abEn verdad, en verdad os digo: no fue Mois\u00e9s quien os dio pan del cielo, sino que es mi Padre el que os da el verdadero pan del cielo. Porque el pan de Dios es el que baja del cielo y da vida al mundo\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces le dijeron:<br>Se\u00f1or, danos siempre de este pan\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas les contest\u00f3:<br>\u00abYo soy el pan de vida. El que viene a m\u00ed no tendr\u00e1 hambre, y el que cree en m\u00ed no tendr\u00e1 sed jam\u00e1s\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Palabra del Se\u00f1or<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-green-cyan-color has-text-color has-link-color wp-elements-c3aceebcb6fa48cdd589f1f1fca27705\"><strong>MEDITACI\u00d3N<\/strong><\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>El evangelio de este Domingo presenta a un Jes\u00fas que huye de la vanagloria, el Maestro no desea su busqueda por hacer milagros, sino que invita a sus seguidores a buscarle por una necesidad espiritual, sobrenatural.<\/li>\n\n\n\n<li>Jesucristo les habla de un pan que sacia el hambre definitivamente, es \u00e9l , aquel alimento que no perece,  les ense\u00f1a que el man\u00e1 no fue otorgado por Mois\u00e9s sino que vino por parte del Padre, para alimentar a sus hijos, muestra el amor de Dios y su protecci\u00f3n para con la raza humana.<\/li>\n\n\n\n<li>Son muchas las ocasiones en las que buscamos a Jes\u00fas , solo para desplegar nuestra lista de peticiones, estamos tan equivocados que pensamos que al acercarnos a Dios es solo cuando necesitamos un favor de su parte. Pero el mismo Jesucristo nos ense\u00f1a que buscarlo vaya m\u00e1s all\u00e1 de una necesidad, en unirme a \u00e9l para vivir por \u00e9l y para \u00e9l.<\/li>\n\n\n\n<li>La Eucarist\u00eda nos alimenta plenamente, creemos convencidos que quien de ella se alimenta, se sacia del amor de Dios, nosotros como cristianos cat\u00f3licos estamos llamados a vivir en comuni\u00f3n con Dios por medio de este pan que llena interiormente, que proviene directamente del Padre Celestial, alegres debemos acercarnos a la mesa hacernos uno con Cristo en la Sagrada Comuni\u00f3n, ense\u00f1emos a otros este gran milagro infinito de amor que nos mantiene firmes en la lucha, no seamos esclavos del pan material que nos aleja de la voluntad de Dios, desviv\u00e1monos por el pan que baja del cielo y nos dar\u00e1 siempre vida eterna JESUCRISTO NUESTRO SE\u00d1OR..<em>\u201cNo dec\u00eds que no sois dignos. Es cierto: no sois dignos, pero lo necesit\u00e1is.\u201d<\/em><strong> San Juan Mar\u00eda Vianney&#8221;<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">&nbsp;&nbsp;<strong>PR\u00c1CTICA DIARIA<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Invitar con alegr\u00eda a un amigo (a) que no haya tenido la experiencia de ir a misa, motivarlo para que busque a Dios a traves de la Eucarist\u00eda.<\/li>\n\n\n\n<li>San Juan Mar\u00eda Vianney nos dice.&#8221;<em>&#8220;El nutrimento del alma es el cuerpo y la sangre de un Dios. \u00a1Si uno lo piensa, se puede perder por la eternidad en este abismo de amor!<\/em><\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SANTO DEL D\u00cdA SAN JUAN MARIA VIANNEY (1786-1859) San Juan Mar\u00eda Vianney era un campesino de Francia, en su infancia, sus familiares lo llevaban a misa a escondidas debido a que estall\u00f3 la Revoluci\u00f3n Francesa en ese tiempo, y quienes estaban en misa pod\u00edan correr peligro de 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