MARTES, Tercera Semana de Cuaresma, 10 de marzo de 2026 (Ciclo a)

SANTO DEL DÍA

El gobernador de Capadocia y de Armenia Menor decreto condenar a muerte a todos los cristianos, estos mártires se negaron a adorar ídolos, se mantuvieron firmes en la fe en el Señor, entonces el juez mandó a que los torturaran y los arrojaran al calabozo, como ellos permanecían inmóviles los hizo desnudar y llevar a un lago helado para que desistieran de su fe, después de tres días sólo uno renegó de su fe y al sumergirse en agua tibia como le habían prometido a quienes desistieran de su religión, muere por el cambio de temperatura, los mártires se afligieron y Dios les remplazo con un carcelero que se convirtió al cristianismo y decidió sufrir el mismo martirio que ellos padecieron.

Evangelio del día

San Mateo 18, 21-35

En aquel tiempo, acercándose Pedro a Jesús le preguntó:
«Señor, si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces tengo que perdonarlo? ¿Hasta siete veces?».

Jesús le contesta:
«No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete.

Por esto, se parece el reino de los cielos a un rey que quiso ajustar las cuentas con sus criados. Al empezar a ajustarlas, le presentaron uno que debía diez mil talentos. Como no tenía con qué pagar, el señor mandó que lo vendieran a él con su mujer y sus hijos y todas sus posesiones, y que pagara así. El criado, arrojándose a sus pies, le suplicaba diciendo:
“Ten paciencia conmigo y te lo pagaré todo”.

Se compadeció el señor de aquel criado y lo dejó marchar, perdonándole la deuda. Pero al salir, el criado aquel encontró a uno de sus compañeros que le debía cien denarios y, agarrándolo, lo estrangulaba diciendo:
“Págame lo que me debes”.

El compañero, arrojándose a sus pies, le rogaba diciendo:
“Ten paciencia conmigo y te lo pagaré”.

Pero él se negó y fue y lo metió en la cárcel hasta que pagara lo que debía.

Sus compañeros, al ver lo ocurrido, quedaron consternados y fueron a contarle a su señor todo lo sucedido.

Entonces el señor lo llamó y le dijo:
“¡Siervo malvado! Toda aquella deuda te la perdoné porque me lo rogaste. ¿No debías tú también tener compasión de tu compañero, como yo tuve compasión de ti?”.

Y el señor, indignado, lo entregó a los verdugos hasta que pagara toda la deuda.

Lo mismo hará con vosotros mi Padre celestial, si cada cual no perdona de corazón a su hermano».

Palabra del Señor

  • El perdón no tiene limites, debemos perdonar siempre. A menudo escuchamos la frase “Perdono pero no olvido”, los seres humanos aun no hemos entendido que perdonar no es un acción de débiles, sino de aquellos hombres que en sus corazones esta el amor de Dios, y como Él que nos perdona, estamos llamados también a perdonar.
  • Es duro dar el primer paso para perdonar, pero sin duda alguna este gesto nos permite liberarnos del odio, del rencor, y nos hace personas libres de cargas, de resentimientos, pero para quién perdona el amor vivificante de Dios hará reemplazar los pensamientos negativos hacia los demás por pensamientos y emociones de compasión y empatía con quienes se han equivocado. Incluso perdonar mejora la salud física, eres más alegre y deseas el bien siempre para quienes te rodean. ¿Este Evangelio te hace pensar sobre a quién debes perdonar hoy, para ser libre?

PRÁCTICA DIARIA

  • Buscar aquella o aquellas personas a quienes debo perdonar, sino es posible, escribe en un papel, perdono a quien me hizo daño, Dios escuchará tu petición.
  • Santos mártires nos enseñan que el camino hacia Jesucristo se requiere pasar por la cruz.

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