
SANTO DEL DÍA
SAN FRANCISCA ROMANA (1384-1440)
Santa Francisca nace en Roma, criada en una familia noble y adinerada, deseaba la vida monástica, pero sus Padres habían elegido para ella el matrimonio, se casó a los trece años con Lorenzo Ponziano, con él tuvo tres hijos a quienes amo profundamente junto a su esposo que era noble y rico como ella, luego vendrían los sufrimientos para San Francisca, un día muere un hijo, luego el otro y en el tiempo que en Roma sufría los ataques del cisma de Occidente su marido e hijo resultaron rehenes, ella se aferró a la presencia de su ángel guardián quien la mantuvo con animo firme, él se le aparecía para reconfortarla. Su Espiritu de caridad no se cansó nunca en ayudar a los necesitados, su Palacio se convirtió en alivio para los atribulados. Años más tarde funda la congregación de las Oblatas Olivetanas de santa María la Nueva, llamadas también Oblatas de Tor de Specchi. Muerto su esposo recibe los votos de la comunidad que ella misma había fundado con el nombre de Romana.
Evangelio del día
San Lucas 4, 24-30
Habiendo llegado Jesús a Nazaret, le dijo al pueblo en la sinagoga:
«En verdad os digo que ningún profeta es aceptado en su pueblo. Puedo aseguraros que en Israel había muchas viudas en los días de Elías, cuando estuvo cerrado el cielo tres años y seis meses y hubo una gran hambre en todo el país; sin embargo, a ninguna de ellas fue enviado Elías sino a una viuda de Sarepta, en el territorio de Sidón. Y muchos leprosos había en Israel en tiempos del profeta Eliseo, sin embargo, ninguno de ellos fue curado sino Naámán, el sirio».
Al oír esto, todos en la sinagoga se pusieron furiosos y, levantándose, lo echaron fuera del pueblo y lo llevaron hasta un precipicio del monte sobre el que estaba edificado su pueblo, con intención de despeñarlo.
Pero Jesús se abrió paso entre ellos y seguía su camino.
Palabra del Señor
MEDITACIÓN
- Cuantos religiosos y consagrados en la actualidad son tema de critica, los mismos de su comunidad denigran su persona, no oramos por ellos, pues se nos hace más fácil criticar que ayudar a corregir, Jesús mismo dijo nadie es profeta en su propia tierra y es una verdad más que cierta las personas que tenemos a nuestro alrededor o quizás nosotros mismos nos convertimos en seres crueles que despellejamos la dignidad de nuestros hermanos, que nos alegramos de que a otros les vaya mal, y despertamos envidias que hacen que calumniemos al prójimo. En nuestra Iglesia católica escuchamos a diario las lecturas de cada día pero no las aplicamos, las dejamos en ese instante y no permitimos que haga eco en nuestros corazones, cuando no cumplimos las palabras de Jesús a través de los evangelios es como si estuviéramos rechazando su persona como en aquel pasaje bíblico.
- Cuantas veces hemos acogido a misioneros en nuestras casas, y una vez se marchan comenzamos a sacar lo malo, sin permitir capturar lo bueno de ellos que puedan hacerme buena persona, estamos tan acostumbrados a juzgar que ya no miramos la cualidades de nadie sino vemos los defectos que son también los nuestros, es por eso que Jesús hoy nos recuerda que seguirlo no es fácil en un mundo tan orgulloso e hipócrita, pero que ungidos por el Espiritu Santo podremos aceptar la palabra y darla a conocer a otros sin importar quien Dios ha utilizado para anunciar su mensaje salvífico.
PRÁCTICA DIARIA
- Rezar por los misioneros.
- Santa Francisca Romana me enseña: “Estoy dispuesta a hacer lo que el Señor quiera”
