
SANTO DEL DÍA
SAN ADRIÁN (278-306)
San Adrián junto con su amigo Eubulo se dirigen a Batenea a Cesarea en los tiempos de la persecución de Diocleciano para visitar a los confesores de la fe, al entrar a la ciudad los guardias les interrogaron por el motivo de su viaje, y ellos al decir la verdad que visitaría a los cristianos los condujeron ante el gobernador quien los mandó azotar, los desgarraron y luego los arrojaron a las fieras, San Adrián después de ser atacado por un león lo decapitaron.
Evangelio del día
San Lucas 16, 19-31
En aquel tiempo, dijo Jesús a los fariseos:
«Había un hombre rico que se vestía de púrpura y de lino y banqueteaba cada día.
Y un mendigo llamado Lázaro estaba echado en su portal, cubierto de llagas, y con ganas de saciarse de lo que caía de la mesa del rico.
Y hasta los perros venían y le lamían las llagas.
Sucedió que murió el mendigo, y fue llevado por los ángeles al seno de Abrahán.
Murió también el rico y fue enterrado. Y, estando en el infierno, en medio de los tormentos, levantó los ojos y vio de lejos a Abrahán, y a Lázaro en su seno, y gritando, dijo:
“Padre Abrahán, ten piedad de mí y manda a Lázaro que moje en agua la punta del dedo y me refresque la lengua, porque me torturan estas llamas”.
Pero Abrahán le dijo:
“Hijo, recuerda que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro, a su vez, males: por eso ahora él es aquí consolado, mientras que tú eres atormentado.
Y, además, entre nosotros y vosotros se abre un abismo inmenso, para que los que quieran cruzar desde aquí hacia vosotros no puedan hacerlo, ni tampoco pasar de ahí hasta nosotros”.
Él dijo:
“Te ruego, entonces, padre, que le mandes a casa de mi padre, pues tengo cinco hermanos: que les dé testimonio de estas cosas, no sea que también ellos vengan a este lugar de tormento”.
Abrahán le dice:
“Tienen a Moisés y a los profetas: que los escuchen”.
Pero él le dijo:
“No, padre Abrahán. Pero si un muerto va a ellos, se arrepentirán”.
Abrahán le dijo:
“Si no escuchan a Moisés y a los profetas, no se convencerán ni aunque resucite un muerto”».
Palabra del Señor
MEDITACIÓN
- El Evangelio de hoy nos hace reflexionar acerca de nuestras acciones y actitudes ante los demás, a vivir aquí y ahora la compasión y la justicia, cuando estamos en nuestras actividades cotidianas, no podemos perder de vista la humanidad sufriente y menos afortunada, no podemos ser indiferentes ante quien sufre o necesita ayuda, apoyo y en especial amor, que es lo que más el ser humano carece y quizás la falta de amor la base de tantos sufrimientos, hoy debemos preguntarnos, ¿Cómo debemos construir puentes que unan y no fronteras que separen?, los marginados y vulnerables más que nunca nos necesitan, tu mano y la mía pueden extenderse para ayudar y construir una sociedad más humana y solidaria.
- Si sientes dolor, estás vivo, pero si sientes el dolor de los demás, eres humano» (León Tolstoi), la forma en la que vivimos la vida terrenal, en relación con nuestro prójimo tiene un impacto duradero, no debemos tener miedo al pensar a donde iremos después de la muerte, nuestra preocupación debe ser como llevar una vida con propósito, en la que la compasión y el amor a nuestros hermanos sea una prioridad continua y trascendente hasta la eternidad.
PRÁCTICA DIARIA
- Observar en mi comunidad quien esta necesitado, compartir con él mis bienes.
- San Andrian nos enseña: necesito solo decir la verdad para salvarse, donarse por defender el nombre de Jesucristo como él no tengamos miedo a dar a conocer a quien es la verdad Jesucristo nuestro Señor.
