JUEVES, Primera Semana de Cuaresma, 26 de febrero de 2026 (Ciclo a)

SANTO DEL DÍA

San Alejandro nace durante el gobierno de Pedro de Alejandría, tenia un carácter dulce y afable, amor y caridad para con sus hermanos y los pobres, también tenia un espíritu de caridad, lucha contra la herejía y el arrianismo. En su encuentro con Arrio que estaba unido al partido de los melecianos, constituido por los partidarios del obispo Melecio de Lycópolis, que mantenía un verdadero cisma frente al legítimo obispo Pedro de Alejandría, Melecio había sido arrojado por su obispo de la diócesis de Alejandría, el santo obtuvo su ordenación sacerdotal, al morir Aquillas le sucedió y Arrio al enterarse declaró una enemistad contra él, en su gobierno san Alejandro puso al frente de iglesias a los Ermitaños debido a que sentía gran admiración por ellos. Su intervención en todo el asunto de Arrio y del arrianismo, y su decidida defensa de la ortodoxia católica fue constante, el misterio de la Trinidad y de la distinción de personas divinas fue su postura frente a Arrio que consideraba a Jesús criatura y negaba la Trinidad, tuvo conversaciones privadas con Arrio para convencerlo de su falsa concepción, pero fue inútil así que se dispone a realizar  un sínodo en Alejandría e invitar a Arrio y permitirle exponer sus ideas frente a muchos obispos, pero al final fue condenado por unanimidad por toda la asamblea. Después de esto Arrio viajo a Egipto luego a Palestina y por último a Nicodemia donde expandió su doctrina y convenció a muchos, y denigrando el nombre del santo, participó del primer concilio ecuménico, reunido en Nicea donde habría un encuentro y se trataría el tema del arrianismo que él mismo había descubierto y luchado contra aquella teoría, años después San Atanasio lo sucedió en su misión de ir en contra de aquella herejía.

Evangelio del día

San Mateo 7, 7-12

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Pedid y se os dará, buscad y encontraréis, llamad y se os abrirá; porque todo el que pide recibe, quien busca encuentra y al que llama se le abre.

Si a alguno de vosotros le pide su hijo pan, ¿le dará una piedra?; y si le pide pescado, ¿le dará una serpiente? Pues si vosotros, aun siendo malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¡cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará cosas buenas a los que le piden!

Así, pues, todo lo que deseáis que los demás hagan con vosotros, hacedlo vosotros con ellos; pues esta es la Ley y los Profetas».

Palabra del Señor

  • En este día se nos invita a reflexionar acerca de la esencia de la oración y la confianza en Dios, hoy se nos hace una promesa de misericordia, en donde nos recuerda el Señor que el Padre Dios esta siempre dispuesto a escuchar nuestras suplicas, la puerta de la esperanza esta dispuesta para quienes toquen en ella con fe y constancia.
  • Dios Padre responde a peticiones de aquellos que no se rinden, cuando nuestros deseos inmediatos no coinciden con la voluntad divina, debemos entender que Dios nos ama y quiere nuestro bien, sabe lo que nos conviene. La oración no es una lista de peticiones, sino una estrecha comunicación con un Padre y su hijo, la oración debe convertirse en un pilar para nuestras decisiones y acciones.
  • No nos de miedo llamar a nuestro Papito Dios, si así lo debes llamar, nunca nos dejará en nuestras necesidades, él está allí atento a nuestro dolor, sufrimiento, orando perseverantes El Padre Dios nunca será indiferente, ¿Cuál es tu nivel de confianza en el Padre Dios?, lo tienes como a un Dios ajeno, lejano, o como un Padre que cuida de sus hijos y los ama.

PRÁCTICA DIARIA

  • Cambiar nuestra forma de dialogo con Dios, llamarlo Papá, porque lo es y lo será siempre.
  • San Alejandro defendió con amor y paciencia las doctrinas Católicas pero siempre tratando de enseñar la verdad y defendiendo la fe, no por competitividad sino por amor a su Iglesia.

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