VIERNES, Inicio de Cuaresma, 20 de febrero de 2026 (Ciclo a)

SANTO DEL DÍA

San Tiranio fue un Obispo de Tiro que junto a Cenobio que era medico y sacerdote de la ciudad de Sidón los tomaron presos y los condujeron a Antioquía al martirio, a San Tiranio después de torturarlo lo arrojaron al rio Orantes y San Cenobio murió en el potro, ellos soportaron con paciencia y fe aquellos sufrimientos, a otros los tiraron a los jabalíes, leopardos, osos salvajes, pero estas fieras no les hacían nada, en muchos intentos e incitando a los cristianos a provocar aquellos animales no pudieron lograr su objetivo, así que decapitaron finalmente aquellos hombres y los arrojaron al mar, otros fueron quemados, apaleados y martirizados a causa de no adorar dioses.

Evangelio del día

San Mateo 9, 14-15

En aquel tiempo, los discípulos de Juan se le acercan a Jesús, preguntándole:
«¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos a menudo y, en cambio, tus discípulos no ayunan?».

Jesús les dijo:
«¿Es que pueden guardar luto los amigos del esposo, mientras el esposo está con ellos? Llegarán días en que les arrebatarán al esposo, y entonces ayunarán».

Palabra del Señor

  • Hoy se nos invita a reflexionar acerca del verdadero propósito del ayuno como una expresión de nuestra relación intima con Dios, un acto de entrega y amor, que nos fortalece el espíritu y nos enseña a despojarnos de aquello que es superficial, no como cumplimiento de una práctica ritual de momento, o como requisito de la Iglesia. El ayuno nos muestra nuestra dependencia de Dios y nuestra vulnerabilidad.
  • Jesús una vez más nos invita a estar alegres, esa es la verdadera característica de un cristiano autentico, pues como vamos a estar tristes y preocupados si aún el novio está con nosotros, pero esto se logra mediante la esperanza que debemos conservar en cada uno de nuestros corazones, no debe haber ninguna clase de duelo mientras Jesús camina con nosotros.
  • El ayuno es en cierta manera una experiencia que nos motiva al autocontrol personal, y es sin duda alguna una herramienta eficaz que nos ayuda a pulirnos en la fe, debemos profundizar en estas prácticas religiosas, donde ayunar no sea sólo de alimentos sino de tantas acciones que hacen mal a nuestros hermanos. “Fundamentalmente el ayuno no es una cuestión de estómago, sino de corazón.” (San Agustín).

PRÁCTICA DIARIA

  • Hacer ayuno en cualquier momento, pero en especial cuando la Iglesia nos invita a realizarlo para unirnos como comunidad que ora unida por un mundo más justo.
  • Santos Tiranio y Cenobio y otros mártires nos enseñan que para entregarse como mártir, antes se debe conocer y amar a quien entrego la vida por amor Jesucristo.

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