MIERCOLES, Primera Semana del Tiempo Ordinario, 14 de enero de 2026 (Ciclo a)

SANTO DEL DÍA

San Félix nació en Nola (Italia), hijo de un noble sirio, al morir su Padre San Félix vende su herencia y da a los pobres sus posesiones, luego ordenado sacerdote romano por Máximo obispo, tiempo después se convirtió en la mano derecha de Máximo y se encargaría de la parte pastoral manifestando un espíritu generoso con los mas necesitados, durante la persecución de Decio fue encarcelado, y milagrosamente sus cadenas se rompieron y se escapo de aquella prisión sin ser visto huye a una caverna y allí se ocultó por varios días, años después al morir Máximo los fieles de Nola quisieron que San Félix le sucediera, pero él se negó, quiso continuar su vida evangelizadora como presbítero, se dice que murió de muerte natural pero otros afirman que fue martirizado.

Evangelio del día

San Marcos 1, 29-39

En aquel tiempo, al salir Jesús de la sinagoga, fue con Santiago y Juan a casa de Simón y Andrés.

La suegra de Simón estaba en cama con fiebre, e inmediatamente le hablaron de ella. Él se acercó, la cogió de la mano y la levantó. Se le pasó la fiebre y se puso a servirles.

Al anochecer, cuando se puso el sol, le llevaron todos los enfermos y endemoniados. La población entera se agolpaba a la puerta. Curó a muchos enfermos de diversos males y expulsó muchos demonios; y como los demonios lo conocían, no les permitía hablar.

Se levantó de madrugada, cuando todavía era muy oscuro, se marchó a un lugar solitario y allí se puso a orar. Simón y sus compañeros fueron en su busca y, al encontrarlo, le dijeron:
«Todo el mundo te busca».

Él les responde:
«Vámonos a otra parte, a las aldeas cercanas, para predicar también allí; que para eso he salido».

Así recorrió toda Galilea, predicando en sus sinagogas y expulsando los demonios.

  • El servicio comprende ser instrumentos de amor, una vez el Señor nos sana espiritualmente, la caridad nos inunda a tal punto que sólo nos interese el bienestar de los más necesitados, como Jesús debemos dar siempre una respuesta positiva a quien nos pide ayuda. “él que no vive para servir, no sirve para vivir” Madre Teresa de Calcuta. Jesús nos exige hoy dar más, pensar en grande, hacer lo impensable, no quedarnos con lo poco debemos hacer más por esta humanidad.
  • La presunción no sirve de nada, esperar que alaben nuestras obras no tiene sentido, pues el reino de los cielos se basa en la humildad y la donación de nuestras vidas a quienes carecen de aquello que nosotros poseemos, una vez eres sanado te pones a servir, así de simple, son nuestras limitaciones las que nos impiden avanzar en el seguimiento de Jesucristo.

PRÁCTICA DIARIA

  • Visitar un enfermo.
  • San Félix de Nola nos enseña que hay que romper las cadenas de la indiferencia y comenzar a servir a los más necesitados.

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