
SANTO DEL DÍA
SAN SABAS (439-532)
Sabas nació en Mutalasca, años más tarde se fue al monasterio de su pueblo y luego se traslado a uno en Jerusalén, pero ninguno de los dos lleno sus aspiraciones, así que pidió permiso a su Orden para vivir n una gruta en total soledad para dedicarse a la oración y ayuno pro con el compromiso d ir sábados y domingos al monasterio, para acceder a la gruta debía bajar con lazos, otros monjes se dieron cuenta de su escondite y desearon como él ser parte de esta vida eremítica, tiempo después nace un monasterio llamado la Grande Laura, y con él San Sabas se ordena sacerdote para ser el abad de aquella orden de la antigüedad cristiana, también fundo monasterios en Emaús y junto con sus monjes lucharon contra la toma de posesión de u obispo hereje que había enviado el emperador Anastasio, fue uno de los santos más influyentes de Oriente.
Evangelio del día
San Mateo 9, 27-31
En aquel tiempo, dos ciegos seguían a Jesús, gritando:
«Ten compasión de nosotros, hijo de David».
Al llegar a la casa se le acercaron los ciegos, y Jesús les dijo:
«¿Creéis que puedo hacerlo?».
Contestaron:
«Sí, Señor».
Entonces les tocó los ojos, diciendo:
«Que os suceda conforme a vuestra fe».
Y se les abrieron los ojos. Jesús les ordenó severamente:
«¡Cuidado con que lo sepa alguien!».
Pero ellos, al salir, hablaron de él por toda la comarca.
Palabra del Señor
MEDITACIÓN
- A veces pensamos que la ceguera solo es corporal, y resulta que la ceguera de la que hoy nos habla el Evangelio es una clase de ceguera que aunque viendo físicamente, estamos en total oscuridad, si, esa oscuridad que sólo la genera el pecado, que me impide ver la luz, que no me deja ver la presencia de Dios entre los hombres.
- Tan llenos de ceguera estamos que ya dejamos pasar los mejores momentos de la vida que nos impulsan a la santidad, ¿Qué ceguera tienes?, si tan sólo intentáramos dar un paso y poder ver a través de la fe la luz al final del túnel, seriamos afortunados, Jesucristo nos invita a dejarnos sanar de nuestras cegueras, sólo debemos confiar en Dios, y buscar la claridad a nuestro interior que sólo la otorga él, no podemos luchar con nuestras propias fuerzas para vencer los desafíos de cada día, debemos acercarnos a Jesucristo para poder vencerlos. “Toda la oscuridad en el mundo no puede apagar la luz de una sola vela. San Francisco de Asís
PRÁCTICA DIARIA
- Encender una luz por aquellos que están en completa oscuridad.
- San Sabas nos dice: “guio a muchos tras las huellas del Señor“.
