
SANTO DEL DÍA
SAN ADEODATO I (-618)
San Adeodato fue un pontífice que sucedió al Papa Bonifacio IV, era hijo del subdiácono romano Esteban, durante su pontificado se presenció un terremoto y una gran epidemia de elefancía de las cuales supo sobrellevar con la mejor actitud, estableció con testamento donaciones para distribuir al pueblo con ocasión de los funerales del sumo pontífice que quedaban vulnerables ante la invasión de los barbaros, fue mediador y paciente, se dice fue un taumaturgo (que hacia grandes milagros), curaba enfermos de lepra con tan solo abrazarlos cariñosamente, fue defensor y amante del clero, a su muerte dejó designado un regalo a cada clérigo(consagrado).
Evangelio del día
San Lucas 16,9-15
En aquel tiempo, aquel tiempo, decía Jesús a sus discípulos:
«Ganaos amigos con el dinero de iniquidad, para que, cuando os falte, os reciban en las moradas eternas.
El que es fiel en lo poco, también en lo mucho es fiel; el que es injusto en lo poco, también en lo mucho es injusto.
Pues, si no fuisteis fieles en la riqueza injusta, ¿quién os confiará la verdadera? Si no fuisteis fieles en lo ajeno, ¿lo vuestro, quién os lo dará?
Ningún siervo puede servir a dos señores, porque, o bien aborrecerá a uno y amará al otro, o bien se dedicará al primero y no hará caso del segundo. No podéis servir a Dios y al dinero».
Los fariseos, que eran amigos del dinero, estaban escuchando todo esto y se burlaban de él.
Y les dijo:
«Vosotros os las dais de justos delante de los hombres, pero Dios conoce vuestros corazones, pues lo que es sublime entre los hombres es abominable ante Dios».
Palabra del Señor
MEDITACIÓN
- El Evangelio de hoy nos invita a depender solo de Dios, el dinero simplemente es un medio que nos permite satisfacer nuestras necesidades, pero no debe convertirse en nuestro dios.
- En la actualidad muchos corren tras el dinero, causando daño y destrucción a su paso, pues al tratar de obtenerlo causan dolor, pero su felicidad no durará mucho. Servir a Dios es el camino que debemos tomar, y después lo demás vendrá por añadidura, cuando vemos la mano de Dios en todo, en todo veremos la mano de Dios, y todo lo material pasará a un segundo plano.
- Tratemos de ir tras los bienes celestiales, haciendo un buen uso de los bienes materiales, compartiendo de lo que tenemos, siendo caritativos con lo demás, y sirviendo sin ningún interés siempre buscando
PRÁCTICA DIARIA
- Amar a Dios sobre todas las cosas, y utilizar el dinero como un medio no como un fin.
- San Adeodato I nos dice: “Que sepamos hacer tu voluntad por el tiempo que desees tenernos en esta tierra”
