
SANTO DEL DÍA
SAN CARLOS BORROMEO (1538-1584)
San Carlos nació en Arona (Italia), era sobrino del Papa Pío IV, fue Cardenal diacono cuando sólo contaba con veintiún años de edad, el Papa le dio el cargo de secretario de Estado, también administró la arquidiócesis de Milán, fallecido su hermano mayor renuncia a su cargo y se ordena sacerdote y obispo a la edad de veinticuatro años, al morir el Papa Pío IV deja Roma y se dirige a Milán, su vida se desarrollo a servir a los más necesitados, la humildad era una de sus grandes virtudes, fue llamado padre de los pobres pues su amor hacía ellos era tan inmenso que vendió sus bienes y creó hospitales, hospicios y casas de formación para el clero, participo en la reforma del Concilio de Trento en donde impuso una disciplina rigurosa para el clero, de renunciar a ciertos privilegios, años mas tarde recibió un atentado en el momento que rezaba en una capilla, pero Dios lo protegió e incluso perdonó a su agresor, se dedicó a ir a todos los rincones de su diócesis y muere por el cansancio.
Evangelio del día
San Lucas 14, 15-24
En aquel tiempo, uno de los comensales dijo a Jesús:
«Bienaventurado el que coma en el reino de Dios!».
Jesús le contestó:
«Un hombre daba un gran banquete y convidó a mucha gente; a la hora del banquete mandó a su criado a avisar a los convidados:
“Venid, que ya está preparado”.
Pero todos a una empezaron a excusarse.
El primero le dijo:
“He comprado un campo y necesito ir a verlo. Dispénsame, por favor”.
Otro dijo:
“He comprado cinco yuntas de bueyes y voy a probarlas. Dispénsame, por favor”.
Otro dijo:
“Me acabo de casar y, por ello, no puedo ir”.
El criado volvió a contárselo a su señor. Entonces el dueño de casa, indignado, dijo a su criado:
“Sal aprisa a las plazas y calles de la ciudad y tráete aquí a los pobres, a los lisiados, a los ciegos y a los cojos”.
El criado dijo:
“Señor, se ha hecho lo que mandaste, y todavía queda sitio”.
Entonces el señor dijo al criado:
“Sal por los caminos y senderos, e insísteles hasta que entren y se llene mi casa.
Y os digo que ninguno de aquellos convidados probará mi banquete”».
Palabra del Señor
MEDITACIÓN
- Existe un dicho que dice:” que desde que existieron las excusas todo mundo quedó bien”, es frecuente encontrar personas expresando pretextos para no asistir a la Iglesia, como por ejemplo, no voy a la misa porque me critican, prefiero orar en casa es lo mismo lo importante es creer en Dios, para que me confieso si el sacerdote es un hombre pecador, yo solo asisto a misa cuando alguien fallece, no hago obras de caridad porque estamos en una sociedad malvada, así y muchos comentarios escuchamos decir e incluso hemos dicho, en el Evangelio de hoy nos muestra algo similar muchos se excusaron para no asistir al banquete.
- ¿Cuál es tu actitud en el llamamiento que Dios te hace para entrar en comunión con él? en nuestra vida de fe estamos invitados constantemente a la conversión, a la oración pero las ocupaciones, las posesiones hasta nuestra familia y amigos más cercanos son nuestras excusas para no dedicar tiempo para encontrarme con Dios. Además no solo estamos invitados sino que debemos buscar a otros a vivir esta experiencia de servicio y de amor incondicional.
- Estamos dados a excluir a las personas, hoy el Señor Jesucristo nos hace una invitación a incluir a aquellos que se tienen por menos, aquellos que imaginamos no tienen derecho de estar y vivir en Jesucristo.
PRÁCTICA DIARIA
- Reflexionar sobre las gracias de Dios que he rechazado.
- San Carlos Borromeo me dice: “Las almas se conquistan de rodillas”
