LUNES, Trigésima Semana del Tiempo Ordinario, 27 de octubre (ciclo c)

SANTO DEL DÍA

San Evaristo nace en una familia judía, recibió una educación judía y basada en liceos helénicos. Fue conocedor de la Sagrada Escritura, humilde y servidor, se esmero por dar a conocer a Jesucristo, fueron muchos los que estimaron a este sacerdote porque elevo el número de los creyentes, fue nombrado Papa de la Iglesia católica cuando muere el Papa Anacleto, defensor de la fe frente a los errores gnósticos (conocimiento basado en la experiencia o percepción personal. En un contexto religioso, la gnosis es conocimiento místico o esotérico). Pide se realice la celebración de matrimonios públicamente, exige normas para los obispos y diáconos, murió siendo mártir bajo el poder del emperador Trajano.

Evangelio del día

San Lucas 13,10-17

Un sábado, enseñaba Jesús en una sinagoga.

Había una mujer que desde hacía dieciocho años estaba enferma por causa de un espíritu, y estaba encorvada, sin poderse enderezar de ningún modo.

Al verla, Jesús la llamó y le dijo:
«Mujer, quedas libre de tu enfermedad».

Le impuso las manos, y enseguida se puso derecha. Y glorificaba a Dios.

Pero el jefe de la sinagoga, indignado porque Jesús había curado en sábado, se puso a decir a la gente:
«Hay seis días para trabajar; venid, pues, a que os curen en esos días y no en sábado».

Pero el Señor le respondió y dijo:
«Hipócritas: cualquiera de vosotros, ¿no desata en sábado su buey o su burro del pesebre, y los lleva a abrevar? Y a esta, que es hija de Abrahán, y que Satanás ha tenido atada dieciocho años, ¿no era necesario soltarla de tal ligadura en día de sábado?».

Al decir estas palabras, sus enemigos quedaron abochornados, y toda la gente se alegraba por todas las maravillas que hacía.

Palabra del Señor

  • Recuperar la dignidad humana es la misión más hermosa que no podemos perder, acompañar, consolar a quienes han maltratado, herido, se encuentran enfermos, sin ganas de vivir, es una obra grande ante los ojos de Dios.
  • En el mundo de hoy es muy común ver estas situaciones de vulnerabilidad en nuestros hermanos, sólo debemos actuar más con acciones que con palabras, es el Espiritu Santo quién se encargará del resto.
  • Pidamos al Señor que nos conceda la gracia de servir hasta el final, esforzarnos sin quejas, y aunque la critica venga siempre estar convencidos de nuestro propósito aquí en la tierra que es servir a nuestros hermanos, sin importar los prejuicios, las diferencias.

PRÁCTICA DIARIA

  • Pedir en oración por todos los misioneros que dedican su vida al servicio de los enfermos.
  • San Evaristo nos enseña que la fe sin lucha no tiene frutos.

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