LUNES, Vigésimo Quinta Semana del Tiempo Ordinario, 22 de septiembre (ciclo c)

SANTO DEL DÍA

San Mauricio fue un comandante de la Legión Tebana que estaba conformada por cristianos de Egipto, ellos fueron enviados para auxiliar al emperador Maximiano, rehusándose a perseguir cristianos fueron ejecutados, pues los estaban obligando adorar otros dioses romanos pero al negarse fueron martirizados se dice que estos hechos ocurrieron en Agaunum (Suiza) donde hoy en día se encuentra la Abadía de San Mauricio Valais.

Evangelio del día

San Lucas 8,16-18

En aquel tiempo, dijo Jesús al gentío:
«Nadie ha encendido una lámpara, la tapa con una vasija o lo mete debajo de la cama; sino que la pone en el candelero para que los que entren vean la luz.

Pues nada hay oculto que no llegue a descubrirse ni nada secreto que no llegue a saberse y hacerse público.

Mirad, pues, cómo oís. Pues al que tiene se le dará y al que no tiene se le quitará hasta lo que cree tener».

Palabra del Señor

  • En el evangelio de hoy se nos invita a ser luz que ilumina para gloria de Dios, nuestras acciones y palabras deben ser un puro reflejo de la luz de Dios que llevo dentro, la comunidad, la familia, quienes me rodean deben percibir la verdadera luz que viene de arriba. Estamos llamados a ser esa chispa que transforma los entornos de tinieblas en la luz de Cristo.
  •  No solo debemos irradiar la luz, sino que debemos estar atentos a escuchar la Palabra de Dios, para ponerla en acción, no es pasiva aquella luz, y aunque parezca imposible disipar la oscuridad, siempre la luz estará activa, porque hemos recibido dones, carismas, talentos para colocarlos al servicio de Dios entonces, no podemos esconderlos sino darlos a conocer y sacar el mejor provecho de ellos para ser luz verdadera.
  • Y por último se nos invita a ser transparentes, para que no brillemos con luz propia sino con la luz de Cristo, que son acciones sinceras e intenciones puras.

PRÁCTICA DIARIA

  • Actuar con integridad.
  • San Mauricio nos enseña «Ejemplo de fortaleza y firmeza en la fe»

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