
SANTO DEL DÍA
SAN ANDRÉS KIM TAE-GON PABLO CHONG HA-SANG Y COMPAÑEROS MARTIRES (siglo XIX)
Hoy la iglesia católica recuerda la primera canonización que se hizo fuera de Roma, el primer sacerdote coreano junto a sus compañeros fueron martirizados, también se recuerda el laico Pablo Chong que fue decapitado por llevar misioneros a oriente, estos santos son la muestra de la persecución religiosa de los cristianos católicos, aun en la actualidad no se puede expresar la fe libremente en oriente.
Evangelio del día
San Lucas 8, 4-15
En aquel tiempo, habiéndose reunido una gran muchedumbre y gente que salía de toda la ciudad, dijo Jesús en parábola:
«Salió el sembrador a sembrar su semilla.
Al sembrarla, algo cayó al borde del camino, lo pisaron, y los pájaros se lo comieron.
Otra parte cayó en terreno pedregoso y, después de brotar, se secó por falta de humedad.
Otra parte cayó entre abrojos, y los abrojos, creciendo al mismo tiempo, la ahogaron.
Y otra parte cayó en tierra buena y, después de brotar, dio fruto al ciento por uno».
Dicho esto, exclamó:
«El que tenga oídos para oír, que oiga».
Entonces le preguntaron los discípulos qué significaba esa parábola.
Él dijo:
«A vosotros se os ha otorgado conocer los misterios del reino de Dios; pero a los demás, en parábolas,” para que viendo no vean y oyendo no entiendan”.
El sentido de la parábola es este: la semilla es la palabra de Dios.
Los del borde del camino son los que escuchan, pero luego viene el diablo y se lleva la palabra de sus corazones, para que no crean y se salven.
Los del terreno pedregoso son los que, al oír, reciben la palabra con alegría, pero no tienen raíz; son los que por algún tiempo creen, pero en el momento de la prueba fallan.
Lo que cayó entre abrojos son los que han oído, pero, dejándose llevar por los afanes y riquezas y placeres de la vida, se quedan sofocados y no llegan a dar fruto maduro.
Lo de la tierra buena son los que escuchan la palabra con un corazón noble y generoso, la guardan y dan fruto con perseverancia».
Palabra del Señor
MEDITACIÓN
- Jesús en el evangelio nos invita a que la palabra sea comprendida más que escuchada, a que sea interiorizada a tal punto que mis buenas obras sean el resultado de la buena semilla depositada en mi corazón, esa semilla debe tener un crecimiento constante , y para que suceda debemos abonarla, con la oración, obras de caridad, penitencia, misión, etc, que ayudarán a que cada día vayamos notando un cambio positivo en nuestro modo de pensar y actuar. Jesús nos alerta para que cuidemos de la gracia que él nos ha concedido, y es la palabra misma que nos recuerda como vencer y llegar hasta Dios, no debemos permitir que las fuerzas del mal impidan el crecimiento de mi vida espiritual , para ello debemos siempre estar en comunicación y en la presencia de nuestro creador, que nos mantendrá en el camino correcto.
- ¿Qué clase de terreno soy en este momento? ¿pienso en dejar morir la buena semilla que Jesús deposita en mi?, a lo largo de nuestra vida hemos experimentado toda clase de terrenos que Jesucristo ha mencionado en la parábola del sembrador, debemos entonces examinar, si quiero seguir anclado al pasado, o quiero permitir que Jesucristo remueva mi terreno haciendo que cambie mi corazón y pueda escuchar claramente la misión que él me ha encomendado. Son muchos los momentos en que escuchamos la palabra la recibimos, pero apenas llega la prueba nos olvidamos de la esperanza que dan las palabras de Jesús y retornamos al terreno infecundo en el que estábamos. Hoy el Señor nos motiva a que hagamos de la palabra nuestro testimonio de vida, que hagamos todo conforme a su voluntad, la clave queridos hermanos para que demos abundante fruto, es vivir en las enseñanzas de Jesucristo
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PRÁCTICA DIARIA
- Escuchar la Palabra de Dios y ponerla en practica.
- Los mártires nos enseñan que debemos sembrar la semilla de la Palabra donde sea necesario y Dios se encarga del resto.
