VIERNES, Vigésimo Tercera Semana del Tiempo Ordinario, 12 de septiembre (ciclo c)

SANTO DEL DÍA

Esta fiesta del santísimo Nombre de María o dulce nombre de María se celebra por la victoria de la batalla militar de Viena, que gracias al rey de Polonia Sobieski se encomendó el día de la guerra en manos de Dios y se consagraron a la Virgen Patrona de Polonia para que los protegiera, salvando a Europa de la conquista islámica, más adelante el Papa Inocencio XI extendió esta fiesta a toda la Iglesia Universal . El Evangelista Lucas es quien nos permitió conocer el nombre de la Virgen que traería al salvador del mundo, su nombre María en hebreo Miriam que significa Doncella, Princesa, Señora.

Evangelio del día

San Lucas 6, 39-42

En aquel tiempo, dijo Jesús a los discípulos una parábola:
«¿Acaso puede un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán los dos en el hoyo?

No está el discípulo sobre su maestro, si bien, cuando termine su aprendizaje, será como un maestro.

¿Por qué te fijas en la mota que tiene tu hermano en el ojo y no reparas en la viga que llevas en el tuyo? ¿Cómo puedes decirle a tu hermano: “Hermano, déjame que te saque la mota del ojo”, sin fijarte en la viga que llevas en el tuyo? ¡Hipócrita! Sácate primero la viga de tu ojo, y entonces verás claro para sacar la mota del ojo de tu hermano».

Palabra del Señor

  • La ceguera espiritual que se ha extendido por el mundo va en aumento, dejamos que nuestros guías sean personas sin valores y principios, que tienen una religión a la carta, que buscan su propia comodidad y que no les interesa en absoluto buscar el bien espiritual de sus hermanos. Estar ciegos nos limita a encontrarnos con quien da claridad a nuestra vida, Jesús, no dejemos opacar nuestra búsqueda de la santidad vayamos tras quien es la fuente de la sabiduría.
  • Juzgar se ha confundido con dar una corrección fraterna, no se puede corregir cuando no soy modelo de obediencia en los mandatos de Dios, y si lo hago tendrá que ser con una intención de ayuda y solidaridad con quien se ha equivocado, no podemos resaltar el pecado de nuestro semejantes, cuando mi vida esta hecha un caos, debemos vivir y luego si indicar a otros como se debe obrar, como nos dice esta frase : «No puedo oír lo que me dices porque estoy escuchando lo que haces”.

PRÁCTICA DIARIA

  • Obrar el bien y hablar menos.
  • El Santo Nombre de María nos enseña las virtudes de María que son espejos para reflejarnos.

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