
SANTO DEL DÍA
SAN TOMÁS DE KEMPIS (1380-1471)
San Tomás fue un sacerdote y escritor, su escrito famoso “La imitación de Cristo”, un libro que ha tenido gran relevancia después de la Biblia, ha tenido 3.100 ediciones y aun sigue publicando, este humilde hombre nació en Kempis (Alemania), dedicado a la oración, obras de caridad, al estudio, y a dar consejos como director espiritual de muchas personas necesitadas. Creó una asociación muy útil con un grupo de personas que se llamo “Hermanos de la Vida Común”, que se dedicaban a una forma de vivir en particular que le llamaron “Devoción moderna”, encargados de orar, meditar la palabra, hacer obras de caridad. Años más tarde es ordenado sacerdote pero con dificultad, debido a que tenia tentaciones y no era fiel en la castidad, así que al alejarse con una asociación de canónigos logra hacerse sacerdote, durante muchos años fue escribiendo su libro más importante en cuatro partes narrando toda su vida en relación con Jesucristo, sus tentaciones antes del sacerdocio, las tribulaciones después de ordenado, de las recompensas en el cielo y la muerte y por último de la sagrada Eucaristía.
Evangelio del día
San Mateo 25, 14-30
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola:
«Un hombre, al irse de viaje, llamó a sus siervos y los dejó al cargo de sus bienes: a uno le dejó cinco talentos, a otro dos, a otro uno, a cada cual según su capacidad; luego se marchó.
El que recibió cinco talentos fue en seguida a negociar con ellos y ganó otros cinco. El que recibió dos hizo lo mismo y ganó otros dos. En cambio, el que recibió uno fue a hacer un hoyo en la tierra y escondió el dinero de su señor.
Al cabo de mucho tiempo viene el señor de aquellos siervos y se pone a ajustar las cuentas con ellos. Se acercó el que había recibido cinco talentos y le presentó otros cinco, diciendo:
“Señor, cinco talentos me dejaste; mira, he ganado otros cinco”.
Su señor le dijo:
“¡Bien, siervo bueno y fiel!; como has sido fiel en lo poco, te daré un cargo importante; entra en el gozo de tu señor”.
Se acercó luego el que había recibido dos talentos y dijo:
“Señor, dos talentos me dejaste; mira, he ganado otros dos”.
Su señor le dijo:
“¡Bien, siervo bueno y fiel!; como has sido fiel en lo poco, te daré un cargo importante; entra en el gozo de tu señor”.
Se acercó el que había recibido un talento y dijo:
“Señor, sabia que eres exigente, que siegas donde no siembras y recoges donde no esparces, tuve miedo y fui a esconder tu talento bajo tierra. Aquí tienes lo tuyo”.
El señor le respondió:
“Eres un empleado negligente y holgazán. ¿Con que sabias que siego donde no siembro y recojo donde no esparzo? Pues debías haber puesto mi dinero en el banco, para que, al volver yo, pudiera recoger lo mío con los intereses. Quitadle el talento y dádselo al que tiene diez. Porque al que tiene se le dará y le sobrará, pero al que no tiene, se le quitará hasta lo que tiene. Y a ese empleado inútil echadle fuera, a las tinieblas; allí será el llanto y rechinar de dientes”».
Palabra del Señor
MEDITACIÓN
- Debemos ser fieles en lo poco o mucho que hemos recibido de Dios, todos absolutamente todos hemos recibido capacidades, habilidades y dones que por gratuidad debemos ponerlos a trabajar para Dios, nuestro Padre Celestial confía en nosotros y nos encarga la administración de aquellos talentos, pero si por pereza o desgano no hacemos ni el más mínimo esfuerzo por obrar el bien con lo que hemos recibido, sin duda alguna se no quitará hasta lo que poseemos, no es que Dios sea injusto y cruel con nosotros, sólo que él sabe dar a cada quien según su capacidad, somos nosotros únicamente los responsables de mostrar en el día final los frutos que hemos recogido de nuestro esfuerzo por hacer que todos conozcan de Jesucristo y lo hagan parte de su vida.
- Hay muchos que dicen, pues como yo no voy a nada relacionado con la religión pues no tengo que ver con el juicio final, ¡CUIDADO!, seremos juzgados con más severidad si pensamos de esta manera, existen muchas personas que han recibido dones y talentos admirables, pero los tienen ahí para producir no espiritualmente, sino terrenalmente, no pensemos que si ya estamos al final de la carrera de nuestra vida no tenemos que mover ni un solo dedo, al contrario nos toca seguirlo haciendo hasta el final, hermanos queridos pongámonos a trabajar echémosle ganas a lo que hacemos, volvamos de nuestra vida ordinaria un cielo aquí en la tierra, Dios no nos va a preguntar cuanto dinero hiciste, o que posesiones tienes, sino que hiciste con el talento que te confié y donde está el producto final del mismo, ¿amaste?, ¿serviste?, ¿hiciste el bien a todos y en todos los lugares?, que no se nos valla la vida invirtiendo el tiempo para el mundo, hagamos un alto y comencemos a trabajar en la construcción del reino de Dios..
PRÁCTICA DIARIA
- Recordar los talentos que Dios me ha dado y ponerlos a su servicio.
- Santo Tomas Kempis: “No eres más porque te alaben, ni menos porque te critiquen; lo que eres delante de Dios, eso eres y nada más.”
