
SANTO DEL DÍA
SAN ESTEBAN DE HUNGRÍA (975-1038)
San Esteban nació en Hungría, se casó con Gisela hermana de San Enrique, influyó mucho en su vida, fue un guerrero excepcional y de orden, venció en muchas batallas contra quienes no querían obedecer a la fe católica, gracias a que él defendió a los Obispos, trajo a uno de ellos para que junto con él gobernaran a Hungría basado en el catolicismo, derroto a muchos que impartían religiones falsas, idolatría y demás. San Esteban fue nombrado Rey de Hungría. Su amor a la iglesia católica era tal, que edifico templos, daba comida y limosna a los pobres, fundó conventos y los dotaba de todo lo necesario, era generoso con los más pobres, pues decía que quería tratarlos de manera especial pues Jesucristo estaba en ellos. Años más tarde educo a su hijo en la humildad, en el respeto a la religión, en la caridad, poniendo sus esperanzas en él como sucesor cuando él muriera, pero su hijo perdió la vida en un día de cacería, después comenzó a padecer muchas enfermedades que lo atormentaban, él fue un hombre valiente que convirtió al catolicismo al país de Hungría.
Evangelio del día
San Mateo 19,13-15
En aquel tiempo, le presentaron unos niños a Jesús para que les impusiera las manos y orase, pero los discípulos los regañaban.
Jesús dijo:
«Dejadlos, no impidáis a los niños acercarse a mí; de los que son como ellos es el reino de los cielos».
Les impuso las manos y se marchó de allí.
Palabra del Señor
MEDITACIÓN
- La Actitud de un niño nos acerca al Reino de los cielos, porque un niño que confía en su Padre se abandona en sus brazos eternos. Hoy el Evangelio nos invita a tomar la inocencia de un niño, su docilidad, ternura y amor incondicional independientemente de las circunstancias, no teme a nada porque se ve protegido por un Padre, igual nosotros estamos llamados a colocar nuestra vida en las manos de nuestro Padre Celestial, que nunca defrauda, que nunca abandona.
- Existen infinidad de actitudes como la de los apóstoles en este pasaje bíblico, que nos impiden acercarnos a Dios y ciegamente confiar en El, debemos aprender a tomar la actitud de un niño en la relación con Dios, no perdiendo la alegría, pues más bien ser conscientes de que Dios sostiene toda mi vida. Un corazón de niño que haciendo la voluntad de Dios, sabe que no pierde nada que al contrario lo gana todo.
PRÁCTICA DIARIA
- Comenzar a vivir mi vida con el corazón de un niño en el amor a Dios con un servicio pleno a los demás.
- San Esteban de Hungría nos dice: “Sé manso, sin oponerte nunca a la justicia”

Pedirle a Nuestro Padre Celestial que nos deje actuar y obrar como niños sin rencores, heridas, resentimientos ni venganza sino con un corazón lleno de amor, bondad y capaz de perdonar y servir al prójimo