
SANTO DEL DÍA
SAN PONCIANO E HIPÓLITO (236)
San Ponciano e Hipólito se encontraban en Roma cuando sucedió el cisma, la iglesia se encontraba dividida, Hipólito era un sacerdote que no aceptaba que Calixto diácono fuera nombrado como papa, y fue quien dió paso al cisma de la iglesia católica para ese tiempo. Años más tarde Maximiano los encarceló y los expuso a trabajos forzados, luego fueron martirizados y murieron, sin tener en cuenta que Hipólito había dividido la iglesia para aquel entonces, hoy se consideran santos.
Evangelio del día
San Mateo18,15-20
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Si tu hermano peca contra ti, repréndelo estando los dos a solas. Si te hace caso, has salvado a tu hermano. Si no te hace caso, llama a otro o a otros dos, para que todo el asunto quede confirmado por boca de dos o tres testigos. Si no les hace caso, díselo a la comunidad, y si no hace caso ni siquiera a la comunidad, considéralo como un pagano o un publicano.
En verdad os digo que todo lo que atéis en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desatéis en la tierra quedará desatado en los cielos.
Os digo, además, que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, se lo dará mi Padre que está en los cielo. Porque donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos».
Palabra del Señor
MEDITACIÓN
- Jesús enseña que vivir en comunidad es la mejor forma de vencer el mal, la unión hace la fuerza , Dios quiere hombres y mujeres comprometidos a trabajar en comunidad.
- En esta sociedad tan llena de orgullo es difícil solucionar problemas de convivencia, vivir en comunidad se convierte en una tarea complicada, pero no imposible cuando somos conscientes de que siendo hijos de Dios el amor puede ayudarnos a discernir como actuar frente a cada situación de conflicto, existen personas que insisten en arruinar la vida del otro, dejar el pasado atrás se nos dificulta y siempre estamos trayendo al presente momentos amargos que nos lastiman. Hay que tener valor para señalar, pero queridos hermanos tampoco debemos irnos a los extremos, Jesucristo nos esta dando las pautas para saber llevar aquellos problemas que no podemos solucionar tan fácilmente.
- Distanciarme de aquel que me ha hecho daño y lo sigue haciendo es la mejor forma de evitar situaciones dolorosas, pero al decirnos Jesús que lo tratemos como un pagano cuando ya se ha exhortado alguien, no quiere decir que ahí termina mi misión, sino que aun no teniendo contacto con esa persona, debemos encomendarla en la oración que si tiene poder, y en el día menos pensado aquello que creíamos imposible de arreglar se va acomodando según la voluntad de Dios “Empieza por hacer lo necesario, luego haz lo posible y de pronto estarás logrando lo imposible”. San Francisco de Asís.
PRÁCTICA DIARIA
- Orar por quienes me han hecho mal.
- San Ponciano e Hipólito me enseñan que el martirio gana una corona que no se marchita.
