
SANTO DEL DÍA
SAN BUENAVENTURA (1217-1274)
San Buenaventura nació en Bagnorea (Italia), bautizado con el nombre de Giovanni, fue uno de los seguidores de San Francisco de Asís, era equilibrado en su forma de actuar, al recibir el hábito en la orden seráfica se dirige a Paris para estudiar en la Universidad, en esta misma universidad enseño teología y Sagradas Escrituras. Era un hombre que le gustaba escudriñar las cosas a fondo y dejar al descubierto aquellas opiniones que se creían verdaderas pero eran falsas, se destaco en filosofía y teología escolástica. Una de sus obras más conocidas fue “Comentario sobre las Sentencias de Pedro Lombardo”, escribió también un tratado ” Sobre la pobreza de Cristo”, la cuál fue una respuesta aun ataque que le hizo Guillermo de Saint con una obra “Los peligros de los últimos tiempos” dirigida para él. Después de un tiempo fue nombrado como el superior general de los frailes Menores, por ese tiempo la orden pasaba por una gran división acerca de las reglas que exigía la comunidad, pero San Buenaventura con tan solo 36 años de edad escribe unos tratados para que se respetaran dichas reglas y hubiera reformas, es entonces donde comienza a escribir la vida de San Francisco de Asís y gobierna la orden por más de 17 años, luego San Gregorio X le da el nombre de cardenal obispo de Albano, recibe el cargo y se le permite participar en el tratado del Concilio ecuménico de Lyon en temas de que los griegos ortodoxos se unieran a la iglesia católica, este santo recibe el nombre de Doctor Seráfico por su sencillez y caridad se le reconoce como segundo fundador de los Franciscanos.
Evangelio del día
San Mateo 11,20-24
En aquel tiempo, se puso Jesús a recriminar a las ciudades donde había hecho la mayor parte de sus milagros, porque no se habían convertido:
«¡Ay de ti, Corozaín, ay de ti, Betsaida! Si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que en vosotras, hace tiempo que se habrían convertido, cubiertas de sayal y ceniza.
Pues os digo que el día del juicio les será más llevadero a Tiro y a Sidón que a vosotras.
Y tú, Cafarnaún, ¿piensas escalar el cielo? Bajarás al abismo.
Porque si en Sodoma se hubieran hecho los milagros que en ti, habría durado hasta hoy.
Pues os digo que el día del juicio le será más llevadero a Sodoma que a ti»
Palabra del Señor
MEDITACIÓN
- Jesús siente tristeza por nuestra conversión tardía, y nos invita a enmendar nuestras faltas para llegar un día a estar con Él en el cielo. El hombre se equivoca pensando que el cielo se gana sin esforzarse , vale lo que se haga en esta vida, Jesucristo quiere que el hombre entienda que sin Él nada se puede hacer, que si se quiere continuar con las propias fuerzas esta viviendo en vano, es Él el camino que conduce a la eternidad.
- La conversión es un proceso difícil , nos cuesta iniciar, porque nuestra falta de coherencia de vida nos distrae, somos afortunados en todo tiempo porque el Señor se nos revela a través de nuestra vida cotidiana, ignoramos por completo las bendiciones de cada día. Si tan solo le reconociéramos como nuestro centro todo nuestro actuar giraría entorno a Él. Nos cuesta permanecer en la fe, vemos milagros y al poco tiempo seguimos y caemos en la misma vida pasada. La tibieza espiritual nos separa como un muro inmenso de la misericordia de Dios.
- Debemos mirar el juicio como nuestra victoria final, , sin desperdiciar un minuto de nuestra existencia, vayamos confiados a la presencia de Dios, convirtámonos y comencemos un nuevo caminar a su lado, para que viviendo en la libertad podamos romper las ataduras del pecado.
PRÁCTICA DIARIA
- Comenzar por mejorar todas aquellas acciones que empobrecen mi vida, buscar el sendero de la conversión.
- San Buenaventura nos dice: ““La verdadera libertad no consiste en hacer lo que me da la gana, sino en hacer lo que tenemos que hacer porque nos da la gana.”

Gloria a ti Señor Jesus
Que debemos reconocer que sin Dios en nuestra presencia no somos nada, El es el centro de nuestras vidas buscar la conversión animados por el Espíritu Santo a través de los mandamientos para tener salvación eterna.