
SANTO DEL DÍA
SAN TEODOSIO (423-529)
San Teodosio nació en una aldea de Capadocia, ordenado sacerdote se dirige a los santos lugares, fundó un gran monasterio para acoger a los pobres una vez se había retirado a la soledad, saciaba de pan a todos los que tocaran la puertas de su monasterio, Dios siempre proveía pan, y no solo alimentaba a las gentes sino que también curaba enfermos y hasta besaba sus llagas, sus discípulos eran hombres importantes, ricos, militares, sabios. El emperador Anastasio, regaló una buena cantidad de oro para sus pobres. Un día subiendo al pulpito exclamo quien no acepte los cuatro concilios generales sea maldito y excomulgado, entonces el emperador al oír esto lo desterró , tiempo después vuelve lleno de jubilo, muchas veces multiplicó el pan, anunció el terremoto que asoló la ciudad de Antioquía, muere a la edad de ciento cinco años.
Evangelio del día
San Marcos 1,40-45
En aquel tiempo, se acerca a Jesús un leproso, suplicándole de rodillas:
«Si quieres, puedes limpiarme».
Compadecido, extendió la mano y lo tocó diciendo:
«Quiero: queda limpio».
La lepra se le quitó inmediatamente y quedó limpio.
Él lo despidió, encargándole severamente:
«No se lo digas a nadie; pero para que conste, ve a presentarte al sacerdote y ofrece por tu purificación lo que mandó Moisés, para que les sirva de testimonio».
Pero cuando se fue, empezó a pregonar bien alto y a divulgar el hecho, de modo que Jesús ya no podía entrar abiertamente en ningún pueblo; se quedaba fuera, en lugares solitarios; y aun así acudían a él de todas partes.
Palabra del Señor
MEDITACIÓN
- Jesús siempre sintió compasión por los enfermos y en este pasaje bíblico no es la excepción, la lepra era una enfermedad que rechazaba el pueblo judío, quien la padecía sufría de discriminación, Jesús con autoridad ordenaba la sanación para cada enfermo que se le presentara en frente y a este hombre lo liberó y le pidió prudencia, pero los milagros no se podían esconder así que este hombre no tiene miedo de anunciar el poder del Maestro.
- Jesucristo no solo conoce lo externo del hombre, también conoce su interior, limpia y devuelve la dignidad a quien la ha perdido, este leproso es un claro ejemplo de la misericordia infinita de Dios con la raza humana.
- ¿De cuántas lepras debo liberarme en este momento? ¿Qué pecado me ha hecho perder mi dignidad de hijo de Dios?, muchas veces no solo poseemos la lepra sino que contagiamos a los demás, podemos manifestar repudio a nuestro hermanos necesitados, indiferencia ante el dolor del otro, hoy Jesús nos enseña no sólo a despojarnos de una vida llena de pecado, sino que nos invita reconocer en los demás su rostro y atender una mano llena de amor y misericordia.
- El ser humano y su falta de fe no permiten que Dios haga grandes milagros en ellos, Dios va obrando y no nos damos cuenta, nos gusta ver para creer, que nuestra fe hoy este tan sólida como el amor que Dios nos profesa siempre.
PRÁCTICA DIARIA
- Visitar a un enfermo darle un abrazo y contagiarlo de la alegría que sólo Dios puede sembrar en nuestro corazón.
- San Teodosio decía esta frase: «YO HE DE MORIR, YO NO SÉ CUÁNDO; YO HE DE MORIR, YO NO SÉ DÓNDE; YO HE DE MORIR, YO NO SÉ CÓMO; PERO LO QUE SÍ SÉ DE CIERTO ES QUE SI MUERO EN PECADO MORTAL ME CONDENARÉ PARA SIEMPRE».
