
SANTO DEL DÍA
SAN GAUDENCIO (Siglo IV-Siglo V)
San Gaudencio fue obispo de Brescia, accedió a este nombramiento por consejo de San Ambrosio, fue uno de los latinos enviados a Constantinopla para abogar en la persecución contra San Crisóstomo, tenia una gran amistad con el Obispo de Milán, escribió muchas obras aun se conservan en la historia de la literatura cristiana, también algunos sermones y homilías de pasajes bíblicos.
Evangelio del día
San Lucas 12,39-48
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Comprended que si supiera el dueño de casa a qué hora viene el ladrón, velaría y no le dejaría abrir un boquete en casa.
Lo mismo vosotros, estad preparados, porque a la hora que menos penséis viene el Hijo del hombre».
Pedro le dijo:
«Señor, ¿dices esta parábola por nosotros o por todos?».
Y el Señor dijo:
«¿Quién es el administrador fiel y prudente a quien el señor pondrá al frente de su servidumbre para que reparta la ración de alimento a sus horas?
Bienaventurado aquel criado a quien su señor, al llegar, lo encuentre portándose así. En verdad os digo que lo pondrá al frente de todos sus bienes.
Pero si aquel criado dijere para sus adentros: “Mi señor tarda en llegar”, y empieza a pegarles a los criados y criadas, a comer y beber y emborracharse, vendrá el señor de ese criado el día que no espera y a la hora que no sabe y lo castigará con rigor, y le hará compartir la suerte de los que no son fieles.
El criado que, conociendo la voluntad de su señor, no se prepara ni obra de acuerdo con su voluntad, recibirá muchos azotes; pero el que, sin conocerla, ha hecho algo digno de azotes, recibirá menos.
Al que mucho se le dio, mucho se le reclamará; al que mucho se le confió, más aún se le pedirá».
Palabra del Señor
MEDITACIÓN
- Hoy nuevamente el Evangelio invita a permanecer atentos a la venida de Jesucristo, los apóstoles aun no creían que cada parábola era dirigida a ellos también, pero Jesús les explicaba en secreto, y esta vez para que estén preparados, que enseñen a los demás a ser fieles hasta el final, El Señor sabe que el hombre es confiado y vive por este mundo sin Dios y sin ley pensando que la muerte no llegará o que nunca dará cuentas de sus actos, es por eso que hace una advertencia para quienes viven sin conciencia, para que se detengan un momento y piensen en sus obras si estás agradan o no al Señor.
- Jesucristo les recuerda a los apóstoles que él les ha confiado todos los secretos del reino y que les ha encomendado la gran misión de evangelizar, deben cumplir todo aquello que les ha enseñado, pues en los últimos tiempos se les exigirá más a quienes se les ha confiado más, les entrena para que estén atentos a cualquier tribulación que les intente quitar la esperanza.
- La fidelidad es la clave para hacer la voluntad de Dios, no podemos ser fieles si aún no hemos sido responsables con lo mínimo que Dios nos halla encomendado, si no somos buenos administradores de nuestra vida como podremos ayudar a los demás, debemos primero encargarnos de aquellas cosas que pensamos son simples pero que hacen parte de nuestra cotidianidad y nos salvarán sin las hacemos según Dios.
- Dios desde nuestro bautismo nos ha puesto en las manos la misión de servir y amar a nuestros hermanos, a ser testigos de su amor, y a veces rechazamos y negamos un simple saludo a nuestros semejantes, cosas como estas hacemos a diario y pensamos que es normal realizarlas, pero nos hemos puesto a pensar que los demás son la imagen de Jesucristo, y que cada vez que somos irrespetuosos estamos violando la confianza que Dios nos brinda con depositar en nosotros su amor, así mismos debemos caminar consientes de que cada cosa hecha en este mundo los ojos de Dios están sobre nosotros, y todo queda escrito para ser juzgados, Dios oye Dios ve…
PRÁCTICA DIARIA
- Hoy haré mi trabajo mis actividades cotidianas con mucho amor y dedicación, recordando que Dios nos observa desde el principio a fin, y debemos hacer las cosas bien por amor a él.
- San Gaudencio aceptó el nombramiento de obispo por el simple hecho de obedecer, como él seamos responsables con la misión que Dios nos ha encomendado en cualquier faceta de nuestra vida.

Debemos estar preparados para el día que el señor Jesucristo venga en la tierra ser buenas personas y sobre todo responsables de nuestros actos estando alertas como las vírgenes amén