LUNES, vigésimo novena semana del tiempo ordinario (ciclo a) -23 octubre, 2023

SANTO DEL DÍA

SAN JUAN DE CAPISTRANO(1385-1456)

San Jose nacido en Capistrano, su Padre un Caballero Francés (murió poco después de que Juan era adolescente), sus estudios universitarios los realizó en Perugia (Asís), graduado abogado y juez, y poco después nombrado gobernador de Perugia, San Juan luchó contra la corrupción, cuando inició una guerra entre Malatesta y Perugia Juan cayó prisionero, se había casado antes de ir a la cárcel, y estando cautivo tuvo un sueño con San Francisco de Asís que le decía se entregara a la orden Franciscana, su matrimonio fue anulado pues no se consumió. Cuando tenía treinta años ingresa a la orden recibiendo a cargo los más humildes oficios, fue un gran predicador por cuarenta años en Italia y otros países, realizó muchos sermones contra la herejía, animo a muchos jóvenes hacer religiosos y estableció comunidades franciscanas. Se dice que dormía y comía poco, lo nombraron embajador de misiones diplomáticas dando muy buenos resultados, pero decidió seguir siendo un gran predicador, unió a los ejércitos de campesinos con otros ejércitos para combatir en la Batalla de Belgrado, les predicaba y hacía misa, San Juan animo al ejercito que se enfrentaría a los musulmanes para defender la Religión, con su oración y penitencia logró convencerlos, esta batalla de Belgrado fue ganada, tiempo después el Santo Juan murió de tifo debido a que se contagio de los cadáveres.

Evangelio del día

San Lucas 12,13-21

En aquel tiempo, dijo uno de entre la gente a Jesús:
«Maestro, dije a mi hermano que reparta conmigo la herencia».
Él le dijo:
«Hombre, ¿quién me ha constituido juez o árbitro entre vosotros?».
Y les dijo:
«Mirad: guardaos de toda clase de codicia. Pues, aunque uno ande sobrado, su vida no depende de sus bienes».
Y les propuso una parábola:
«Las tierras de un hombre rico produjeron una gran cosecha. Y empezó a echar cálculos, diciéndose:
“¿Qué haré? No tengo donde almacenar la cosecha”.
Y se dijo:
“Haré lo siguiente: derribaré los graneros y construiré otros más grandes, y almacenaré allí todo el trigo y mis bienes. Y entonces me diré a mí mismo: alma mía, tienes bienes almacenados para muchos años; descansa, come, bebe, banquetea alegremente”.
Pero Dios le dijo:
“Necio, esta noche te van a reclamar el alma, y ¿de quién será lo que has preparado?”.
Así es el que atesora para sí y no es rico ante Dios».

Palabra del Señor

MEDITACIÓN

  • Aquel hombre no sabía lo que le pedía a Jesús, sus deseos terrenales no era lo que realmente a Jesús le importaba, la paciencia de Jesús para con los hermanos fue grande pero su no venia acompañado de una exhortación para quienes buscan atesorar riquezas en este mundo olvidando aquellas cosas que tienen realmente valor en la vida del hombre, como las buenas obras realizadas en nombre de Jesucristo, Jesús pide a sus oyentes tener cuidado con aquellos deseos terrenales que nos pueden hacer perder la mirada del cielo.
  • Jesucristo aprovecha cada oportunidad para enseñarle a la gente que vivir en esta humanidad con avaricia no tiene sentido, el ser humano siempre quiere más de lo que posee, y junto a la envidia que quiere sobrepasar a los demás, y anhelar lo que el otro tiene no lleva a nada bueno, el orgullo es también la causa de todo pecado que incita a obtener bienes materiales a costa de la propia vida, incluso de perder el alma, la raíz de todos los males es el amor al dinero.
  • Compartir nuestros bienes con aquellos que lo necesitan, es realmente una característica importantísima de todo cristiano, siempre considerando a los demás como superiores, donar todo de nosotros para aquellos que carecen de lo esencial, me hace digno de ser un hijo de Dios, es verdad que debemos trabajar y esmerarnos por conseguir aquello que suplirá nuestras necesidades , pero no debe ser fundamental en nuestra vida, cuando sabemos que Dios nos dice que debemos confiar en él que alimenta a las aves del campo y toda la naturaleza no se mueve sin su santa voluntad, lo mismo debemos hacer nosotros confiar en él, sabiendo que cuidará de nosotros y todo vendrá a nosotros si primeramente buscamos su reino de amor.
  • El ser humano esta envuelto por la avaricia y en ella descansa los sueños de su corazón, cuantos de nosotros hoy tenemos lo suficiente para vivir, y queremos invertir todo nuestro tiempo en atesorar, en guardar, en acumular posesiones que al fin y al cabo nunca nos llevaremos, lo que si nos respaldará en la otra vida son las buenas obras y el fruto de las mismas, de nada sirve tener nuestra mente preocupada por poseer lo que el vecino tiene, queridos hermanitos esto no es una competencia, es una experiencia, esta vida se nos va, es efímera, y lo que debemos ir pensando es que hemos hecho para dar a conocer a Jesús a los demás, y como ha sido mi relación con él, si todo lo que desempeño diariamente va en conexión con él y basado en la ley del amor .

  PRÁCTICA DIARIA

  • Alejar cada preocupación basada en bienes terrenales, aprender a ser generosos con el prójimo, y pedir en oración a Dios más cosas espirituales que materiales.
  • San Juan de Capistrano nos enseña que seguir a Jesucristo ya nada terrenal tiene sentido, porque él es el tesoro infinito que no se acaba y a quien debemos buscar y hacer parte de nuestras vidas.

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