SABADO, vigésimo octava semana del tiempo ordinario (ciclo a) -21 octubre, 2023

SANTO DEL DÍA

SANTA LAURA MONTOYA (1874-1949)

Santa Laura nace en Jericó Antioquia (Colombia), sus Padres de nombre Juan de la Cruz Montoya y Dolores Upegui, eran muy cristianos, cuando Santa Laura tenía dos años de edad asesinaron su Padre, dejando su Esposa y tres hijas en extrema pobreza pues los enemigos les quitaron sus bienes, pero la Madre de Laura la enseño a perdonar. Desde muy temprana edad le tocó sufrir, mendigar cariño, pero se refugió en la oración contemplativa, en la penitencia, en la lectura de las sagradas escrituras y su sed de hacerse religiosa de las Carmelitanas aumentaba cada día más. Tiempo después ingresa en la Normal de Institutoras de Medellín, para convertirse en una admirable profesora, tiempo después apoyada por monseñor Maximiliano Crespo, obispo de Santa Fe de Antioquia, funda Las Misioneras de María Inmaculada y Santa Catalina de Siena, dedicadas a expandir la fe a quienes estaban olvidados en la selva y vivir con ellos en la pobreza. Enseñándoles a los indígenas el amor a Dios llamaba “la Obra de los indios”: al servicio de los indígenas de las selvas de América, junto con sus compañeras emprenden el viaje a dentro de la selva como misioneras sin temor, más que su amor a Jesucristo e impulsadas por María santísima, vivió y comprendió la vida de los indígenas, redactó en medio de la naturaleza “Voces Místicas”, inspirada en la contemplación de la naturaleza, y otros libros como el Directorio o guía de perfección, quería mostrar a la humanidad que los indígenas tenía derechos como todos, lucho contra la discriminación de los mismos, pasó nueve años en silla de ruedas, pero no dejó de escribir, muere dejando Casas religiosas en tres país en la actualidad están en diecinueve países.

Evangelio del día

San Lucas 12,8-12

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

«Todo aquel que se declare por mí ante los hombres, también el Hijo del hombre se declarará por él ante los ángeles de Dios, pero si uno me niega ante los hombres, será negado ante los ángeles de Dios.

Todo el que diga una palabra contra el Hijo del hombre podrá ser perdonado, pero al que blasfeme contra el Espíritu Santo no se le perdonará.

Cuando os conduzcan a las sinagogas, ante los magistrados y las autoridades, no os preocupéis de cómo o con qué razones os defenderéis o de lo que vais a decir, porque el Espíritu Santo os enseñará en aquel momento lo que tenéis que decir».

Palabra del Señor

MEDITACIÓN

  • Jesús quiere del hombre una entrega total, no a medias, reconocerlo y darlo a conocer es la misión de sus testigos en este pasaje bíblico, quiere entrenarlos, para que no duden al momento de anunciarlo, les muestra una recompensa celestial en la que serán reconocidos ante los ángeles, incluso ante su Padre. Jesucristo también les habla acerca del pecado que no será perdonado, aquel que se rehusé y no permita la acción del Espiritu Santo en su persona, confiando en sus propias fuerzas, e ignorando el poder del Consolador.
  • Jesucristo habla a sus discípulos de la tercera persona de la santísima Trinidad de aquella en quien deben dejar que dirija sus palabras, los ínsita a no tener miedo, pues sabe que expresarse en público con convicción no es nada fácil, ve en ellos angustia, pero los motiva a confiar en quien sabrá que decir a través de sus bocas, los motiva a dejarse guiar por aquel que es la fuente rebosante de la sabiduría, Jesús promete a sus seguidores la venida del paráclito, él que los moldeará a su persona y los mantendrá seguros al momento de evangelizar.
  • Cuantas veces los miedos nos atan y nos cohíben para hablar de Jesucristo, confiamos solo en nuestra sabiduría que es limitada y fugaz, nos da pena decir que somos cristianos que queremos ser hijos de Dios, de nada vale orar a escondidas y temer evangelizar a los demás mi fe en Jesús, ¿si nos avergonzamos de él cuál crees será nuestra paga?, debemos romper cadenas, y anunciar a Jesús, darlo todo por él incluso hasta la misma vida, cuando muchos digan que en vano se sigue a Cristo, debemos seguir, pues estaremos más cerca del cielo de lo que nos imaginamos.
  • El Espiritu Santo debe ser para nosotros, esa persona que nos impulsa, es el motor que nos motiva a seguir los pasos de Jesús, él nos limpia de nuestras impurezas y nos recuerda que debemos vivir en gracia de Dios, nos consuela en nuestras tribulaciones y nos dice en nuestro corazón que no estamos solos, que continuemos que grande será nuestra recompensa, él nos separa de la maldad y nos da discernimiento al tomar decisiones, búscalo, clámalo y vendrá en tu ayuda, no dudes, solo pide, pide insistentemente y estará allí en ti para morar por toda la eternidad.

  PRÁCTICA DIARIA

  • Desde la mañana hasta la noche invocaré la presencia del Santo Espiritu en mi vida, rezar la oración de Ven creador Espiritu…
  • Santa Laura me motiva a dejarme guiar por El Espiritu Santo, e ir aquellos lugares donde aun no se ha dado a conocer a Jesucristo.

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