MIERCOLES, vigésim0 primera semana del tiempo ordinario (ciclo a) -30 agosto, 2023

SANTO DEL DÍA

SAN TOMÁS DE KEMPIS (1380-1471)

San Tomás fue un sacerdote y escritor que escribió La imitación de Cristo, un libro que ha tenido gran relevancia después de la Biblia, ha tenido 3.100 ediciones y aun sigue publicando, este humilde hombre nació en Kempis (Alemania), dedicado a la oración, obras de caridad, al estudio, y a dar consejos como director espiritual de muchas personas necesitadas. Creó una asociación muy útil con un grupo de personas que se llamo “Hermanos de la Vida Común”, que se dedicaban a una forma de vivir en particular que le llamaron “Devoción moderna”, encargados de orar, meditar la palabra, hacer obras de caridad. Años más tarde es ordenado sacerdote pero con dificultad, debido a que tenia tentaciones y no era fiel en la castidad, así que al alejarse con una asociación de canónigos logra hacerse sacerdote, durante muchos años fue escribiendo su libro más importante en cuatro partes narrando toda su vida en relación con Jesucristo, sus tentaciones antes del sacerdocio, las tribulaciones después de ordenado, de las recompensas en el cielo y la muerte y por último de la sagrada Eucaristia.

Evangelio del día

San Mateo 23,27-32

En aquel tiempo, Jesús dijo:
«¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que os parecéis a los sepulcros blanqueados! Por fuera tienen buena apariencia, pero por dentro están llenos de huesos y podredumbre; lo mismo vosotros: por fuera parecéis justos, pero por dentro estáis repletos de hipocresía y crueldad.
¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que edificáis sepulcros a los profetas y ornamentáis los mausoleos de los justos, diciendo: “Si hubiéramos vivido en tiempo de nuestros padres, no habríamos sido cómplices suyos en el asesinato de los profetas”! Con esto atestiguáis en vuestra contra, que sois hijos de los que asesinaron a los profetas. ¡Colmad también vosotros la medida de vuestros padres!».

Palabra del Señor

MEDITACIÓN

  • Jesús nuevamente se dirige a los escribas y fariseos de una manera dura, exponiendo su incoherencia de vida, y recordándoles que su preocupación era más superficial que espiritual, que nada de lo que hacían tenia valor ante los ojos de Dios porque eran prácticas meramente humanas, sus corazones estaban lejos de lo que Dios realmente quería y es hacer su voluntad sujeta al amor.
  • La exclamación de Ay que Jesús pronuncia es un estado de molestia por lo que estas personas hacían, utilizando la ley de Dios como escudo para obrar el mal internamente, aparentando belleza externa pero corrupción en sus vidas, Jesús más que enojo invita a estar alertas con lo que se dice y se hace, que halla coherencia en toda la persona es un principio de obediencia a Dios.
  • La autenticidad de nuestra vida debe reflejarse en nuestro obrar, no basta decir creo en Dios sino práctico misericordia con los hermanos que tengo en frente, es un anunciar y actuar, debemos cumplir nuestro papel de hijos de Dios, no ser uno más del montón, debemos marcar la diferencia con nuestro proceder a hacer el bien, estamos tan afanosos en cuidar nuestra reputación y el concepto que tengan de nosotros que olvidamos cuidar nuestras conciencias, el materialismo nos ha sumergido en un mundo de imágenes bellas, pero seres vacíos y sin sensibilidad al grito de tantos necesitados. Dios no nos envió a ocupar un lugar en este mundo, nos envía anunciar su mensaje salvífico, esta bien que debemos vestirnos adecuadamente, estar limpios, perfumados, etc, pero esto no debe ser lo primero en nuestras vidas sino un complemento de la misma.
  • Cuando somos incoherentes en nuestra forma de vivir, tenemos varias caras que nos confunden y engañados engañamos a otros a seguir nuestros ejemplo, cuando conocemos a Jesucristo ya no importa en que lugar nos tenga el mundo si estar a los pies del salvador es lo que cuenta, la humildad nos permite anonadarnos y saber que cuanto más conocimiento de la Palabra de Dios tengo más estoy necesitado de su inmensa misericordia, creernos sabios no es lo que Dios quiere, él desea que utilicemos la sabiduría para hacer el bien, y cumplir nuestro papel de verdaderos cristianos.

  PRÁCTICA DIARIA

  • De hoy en adelante cultivar mi vida espiritual, dejando mi afán por ostentar lo material, aumentar mi fe y mi amor a los demás, mediante la oración, obras caridad, conversión permanente.
  • San Tomás de Kempis me invita a imitar a Jesucristo moldeando mi vida a la persona admirable de Jesús.

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