
SANTO DEL DÍA
SAN JUAN NEPOMUCENO (1350-1393)
San Juan nace en Bohemia (Checoslovaquia) , en un pueblo llamado Nopomuc, fue párroco de Praga y obtuvo el doctorado en la Universidad de Padua, ocupó el alto puesto de Vicario General del Arzobispado. El rey de Praga, Wenceslao, tenía dos pecados la cólera y los celos, Juan Nepomuceno confesor de la reina, fue obligado por el rey a contar los pecados que la reina le había dicho en confesión, y al no conseguirlo, se propuso matarlo. El Vicario Juan Nepomuceno también se opuso a que vendieran un convento, pues esos bienes pertenecían a la Santa Iglesia, entonces el rey se llenó de cólera, el Santo fue torturado y su cuerpo arrojado al río Mondalva, cuando recogieron el cuerpo su lengua estaba incorrupta.
Evangelio del día
San Juan 16, 23b-28
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«En verdad, en verdad os digo: si pedís algo al Padre en mi nombre, os lo dará.
Hasta ahora no habéis pedido nada en mi nombre; pedid, y recibiréis, para que vuestra alegría sea completa. Os he hablado de esto en comparaciones; viene la hora en que ya no hablaré en comparaciones, sino que os hablaré del Padre claramente.
Aquel día pediréis en mi nombre, y no os digo que yo rogaré al Padre por vosotros, pues el Padre mismo os quiere, porque vosotros me queréis y creéis que yo salí de Dios.
Salí del Padre y he venido al mundo, otra vez dejo el mundo y me voy al Padre».
Palabra del Señor
MEDITACIÓN
- Hoy el Señor Jesucristo nos ofrece una intimidad profunda con Él, con el Padre y con el Espiritu Santo, todo cuanto necesitemos podemos pedirlo en su nombre santo y perfecto. Pero debemos tener claridad que no todo nos conviene, Dios sabrá darnos todo aquello que realmente necesitamos, Dios no cumple caprichos, solo nos concede aquello que nos mantendrá unidos a Él.
- El Padre Nuestros nos revela una oración perfecta, dejar que se haga la voluntad del Padre, tenemos el privilegio siempre de comunicarnos con nuestro Padre de forma clara, su cercanía no es intermitente es constante y podemos clamar a él, sin importar el lugar, tampoco la hora ni la circunstancia, la oración es un canal directo y permanente.
PRÁCTICA DIARIA
- Que hoy podamos decirle a Dios yo hago lo que tu quieras y desees para mi.
- San Juan Nepomuceno nos enseña que la confesión es un paso para arrepentirnos, convertirnos y llegar al cielo.
