
SANTO DEL DÍA
SAN lUIGI ORIONE (1872-1940)
San Luis Orione nació en Pontecurone (diócesis de Tortona), cuando era muy joven ingresó al convento franciscano de Voghera (Pavía), pero años más tarde abandonó el convento por quebrantos de salud, fue alumno de San Juan Bosco en el Oratorio de Valdocco (Turín). Tiempo después entro en el seminario de Tortona, estando allí abrió un Oratorio para cuidar la educación cristiana de los jóvenes, así como también abrió un colegio para chicos pobres en el barrio San Bernardino, después de ordenado sacerdote abre nuevas casas en Mornico Losana (Pavía), en Noto (Sicilia), en Sanremo, en Roma. Con el Santo crecieron clérigos y sacerdotes que formaron el primer núcleo de la Pequeña Obra de la Divina Providencia, inició la rama de los ermitaños de la Divina Providencia y el Obispo de Tortona, reconoció canónicamente a los Hijos de la Divina Providencia, dedicada a «colaborar para llevar a los pequeños, los pobres y el pueblo a la Iglesia y al Papa, mediante las obras de caridad», los fines de la nueva Congregación aparece el de trabajar «para alcanzar la unión de las Iglesias separadas». Ayudó a los damnificadas por los terremotos de Reggio y de Messina y por el de la Marsica. Inicio a la Congregación de las Pequeñas Hermanas Misioneras de la Caridad, y las Hermanas adoratrices Sacramentinas invidentes, a las que se añadirán después las Contemplativas de Jesús Crucificado. Organizó a los laicos como «Damas de la Divina Providencia», los «Ex Alumnos» y los «Amigos», años más tarde tomo el nombre de el Instituto Secular Orionino y el Movimiento Laical Orionino y así y otras obras más realizó el santo, además fue un gran confesor, el Papa confiaba asuntos difíciles de solucionar, sus problemas de corazón y pulmones no le permitieron vivir más muere rodeado de quienes tanto había servido.
Evangelio del día
San Lucas 11,14-23
En aquel tiempo, estaba Jesús echando un demonio que era mudo.
Sucedió que, apenas salió el demonio, empezó a hablar el mudo. La multitud se quedó admirada, pero algunos de ellos dijeron:
«Por arte de Belzebú, el príncipe de los demonios, echa los demonios».
Otros, para ponerlo a prueba, le pedían un signo del cielo. Él, conociendo sus pensamientos, les dijo:
«Todo reino dividido contra sí mismo va a la ruina y cae casa sobre casa. Si, pues, también Satanás se ha dividido contra sí mismo, ¿cómo se mantendrá su reino? Pues vosotros decís que yo echo los demonios con el poder de Belzebú. Pero, si yo echo los demonios con el poder de Belzebú, vuestros hijos, ¿por arte de quién los echan? Por eso, ellos mismos serán vuestros jueces. Pero, si yo echo los demonios con el dedo de Dios, entonces es que el reino de Dios ha llegado a vosotros.
Cuando un hombre fuerte y bien armado guarda su palacio, sus bienes están seguros, pero, cuando otro más fuerte lo asalta y lo vence, le quita las armas de que se fiaba y reparte su botín.
El que no está conmigo está contra mí; el que no recoge conmigo desparrama».
Palabra del Señor
MEDITACIÓN
- ¿Crees en el poder de Jesucristo para vencer el mal? en ocasiones dudamos del poder mesiánico del Maestro, vivimos con pensamientos malintencionados y dejamos a un lado la fe en quién es dueño de la vida y quien es capaz de librarnos del mal, pues Él conociendo las artimañas del adversario tiene también la fuerza de combatirlo, el maligno puede suscitar en nosotros desconfianza y hasta incredulidad para hacernos caer en el error.
- En la actualidad muchos suelen creer que no existe el demonio, que es una leyenda, una fantasía, incluso muchos caen en la desfachatez de ir a combatir el mal a base de magia negra, de lectura de cartas, de adivinación, engañándose de que el enemigo combatirá contra el mismo, y como Jesús no lo dice en el evangelio como puede un reino estar dividido contra si mismo.
- Además Jesucristo nos hace una advertencia, de no ser presumidos, debemos estar alertas en no dejarnos arrastrar por el mal, o creernos inmunes a él, ya satanás esta derrotado y Cristo venció con su muerte, pero no debemos confiarnos, más bien debemos contribuir a expandir el reino de Dios que ha llegado a nosotros para quedarse hasta el fin de los tiempos. ¡vence el mal con el bien!
PRÁCTICA DIARIA
- Cuando reces el Padre Nuestro ten fe cuando digas: “y LIBRANOS DEL MAL”
- San Luigi Orione nos enseña que los pilares fundamentales de la verdad son la caridad u la misericordia con los más necesitados.
