
SANTO DEL DÍA
SAN ETELBERTO DE KENT (+616)
San Etelberto fue un rey de Kent, casado con una princesa cristiana que se llamó Berta hija del rey de París, el santo le dio total libertad a su esposa de profesar la religión, ella lleva a Inglaterra un obispo francés, la piedad de su esposa le impresionaron mucho, un día llegaron los misioneros de San Gregorio el Grande, San Agustin y sus compañeros, San Etelberto le dijo que se quedaran en la isla, luego fue a escucharlos y les permitió celebrar misas y las liturgias en la Iglesia de San Martín, también les concedió reconstruir y construir Iglesias, en su gobierno comenzó a tratar bien a sus súbditos, y también se construyeron diócesis, monasterios después de su conversión y fallece años después ya anciano, fue sepultado en la Iglesia de San Pedro y San Pablo, donde descansaban los restos de la reina Santa Berta y San Liudardo.
Evangelio del día
San Mateo 6, 7-15
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Cuando recéis, no uséis muchas palabras, como los gentiles, que se imaginan que por hablar mucho les harán caso. No seáis como ellos, pues vuestro Padre sabe lo que os hace falta antes de que lo pidáis. Vosotros orad así:
“Padre nuestro que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre,
venga a nosotros tu reino,
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo,
danos hoy nuestro pan de cada día,
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden,
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal”.
Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, también os perdonará vuestro Padre celestial, pero si no perdonáis a los hombres, tampoco vuestro Padre perdonará vuestras ofensas».
Palabra del Señor
MEDITACIÓN
- ¿Cómo me dirijo al Padre, como le escucho? Jesús muestra un modelo para orar eficazmente, el Padre nuestro, este se convierte en una oración no como acto repetitivo y vacío, sino como un dialogo con el Padre de todos, donde palabras humildes hacen eco en la eternidad. Este encuentro de intimidad con el Padre Dios nos recuerda que pertenecemos a él.
- Nuestra oración es mecánica en muchos momentos, al iniciar lo primero que hacemos es expresar nuestra lista de peticiones, nos dirigimos a Dios como si él necesitará de nosotros, como sí Dios tuviera la obligación de concedernos todo cuanto queramos y no solo eso nos basta, sino que decimos a Dios como hacerlo, además imploramos a Dios se perdonen nuestros pecados, sin darnos cuenta que primero debemos perdonar a nuestros hermanos para obtener el perdón de aquel que es todo amor.
- Jesús nos pide hablarle a Dios sinceramente como a nuestro padre, sabiendo que conoce todo de nosotros, nuestras angustias, necesidades y hasta agradecimientos, pues nos creó, solo anhela que nuestra comunicación con él sea íntima, necesaria y constante, sabiendo que la acción que se enfoca se potencializa, la oración es la fuente inagotable de consuelo y fortaleza que nos ayuda a enfrentar los desafíos de la vida, debemos hacerla nuestro pan diario, pues nos permite escuchar la voz del Padre en nuestro interior, en este tiempo de cuaresma se nos invita a orar más que hablar, la oración se hace silencio eficaz para obtener aquello que anhelamos según la voluntad de Dios.
PRÁCTICA DIARIA
- Orar el Padre Nuestro, además orar con nuestras propias palabras y con el corazón, enseñar a otros hacerlo.
- San Etelberto nos enseña a mirar con los ojos de Jesús cuanto nos rodea, sabiendo que él es la fuente de todo bien.
