MARTES, Segunda Semana del Tiempo Ordinario, 20 de enero de 2026 (Ciclo a)

SANTO DEL DÍA

San Sebastián nace en Narbona (Francia), su educación la obtuvo en Milán, su Padre era militar y noble, al criarse en este ambiente fue capitán de la primera corte de la guardia pretoriana (era un cuerpo militar que servía de escolta y protección a los emperadores romanos), participaba de la disciplina militar pero no de sus actos paganos, pues era cristiano cualidad que desconocía el emperador, animaba a los presos dándoles a conocer el amor de Cristo, tiempo después al enterarse el emperador Maximino lo puso a elegir entre Jesucristo o ser soldado pagano, era claro que San Sebastián eligió la milicia de Cristo entonces el emperador se enojo tanto que mandó a sus soldados que lo llevaran al estadio lo desnudaran y lo amarraran a un poste y ahí enviaron una lluvia de saetas, pensando los soldados que había muerto lo dejaron, inmediatamente sus amigos lo llevaron y lo escondieron donde una cristiana romana de nombre Irene, allí se recuperó. Luego sus compañeros le dijeron que se ausentara de Roma pero él se negó y presento ante el emperador para anunciar a Jesucristo este a su vez lo mandó azotar hasta su muerte.

Evangelio del día

San Marcos 2, 23-28

Sucedió que un sábado Jesús atravesaba un sembrado, y sus discípulos, mientras caminaban, iban arrancando espigas.

Los fariseos le preguntan:
«Mira, ¿por qué hacen en sábado lo que no está permitido?».

Él les responde:
«¿No habéis leído nunca lo que hizo David, cuando él y sus hombres se vieron faltos y con hambre, como entró en la casa de Dios, en tiempo del sumo sacerdote Abiatar, comió de los panes de la proposición, que sólo está permitido comer a los sacerdotes, y se los dio también a los que estaban con él?».

Y les decía:
«El sábado se hizo para el hombre y no el hombre para el sábado; así que el Hijo del hombre es señor también del sábado».

Palabra del Señor

  • Jesús todo el tiempo manifestaba cuan importante era la ley del amor, enseño que para hacer el bien debemos ser esclavos del amor y no de leyes que oprimen.
  • Cuando perteneces a una parroquia, siendo laico activo muchas veces cometemos el error de juzgar los pecados de los demás, olvidando que debemos corregir con amor, nos debe interesar la salvación del otro no su condenación, creernos superiores no ayudará de nada, por eso debemos centrar nuestra critica en exhortaciones que ayuden a edificar no ha destruir. Podrán de alguna manera existir personas que fomenten la división pero si aconsejándolos no siguen el camino de la unidad debemos orar por ellos y seguir adelante.
  • El Señor nos invita a ser hombres colmados de humildad dispuestos a mostrarnos tal cual somos, sin máscaras ni imitaciones, ni apariencias, nos motiva a llevar una vida basada en el amor y el servicio a los hermanos, recordemos que nos debe importar la persona humana, sus carencias serán el motivo exacto para ser grandes instrumentos que manifiesten el amor de Jesucristo, debemos darle valor y dignidad a quienes excluidos por la sociedad son maltratados y humillados. Porque recordemos que Jesús es dueño de todo y de todos. Las normas deben estar al servicio del hombre.

PRÁCTICA DIARIA

  • Que nuestra preocupación este puesta en como nuestras practicas piadosas impactan en la vida de los demás.
  • San Sebastián nos enseña que debemos abandonarnos en Dios, “Quien pierde su vida por mi la encontrará”.

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