DOMINGO, Segunda Semana del Tiempo Ordinario, 18 de enero de 2026 (Ciclo a)

SANTO DEL DÍA

Santa Margarita fue ofrecida a Dios por sus Padres antes de nacer por la liberación de Hungría de los tártaros, a sus cuatro años fue entregada a las dominicas del monasterio de Veszprem( recientemente fundado) para cumplir con la promesa, cuando la niña fue creciendo se fue desarrollando en ella la contemplación, tiempo después a la edad de doce años hace profesión solemne. Sus Padres contentos por ver feliz a su hija construyen para ella un convento en una isla del rio Danubio, otras compañeras suyas la acompañaron con una vida estricta. El Duque de Polonia la pretendía, los reyes le dejaron claro que recibiría la dispensa de sus votos para poder casarse pero ella se negó, pues se había consagrado al Señor, años más tarde muere en medio de muchos religiosos de la orden a la edad de treinta años.

Evangelio del día

San Juan 1, 29-34

En aquel tiempo, al ver Juan a Jesús que venía hacia él, exclamó:
«Este es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Este es aquel de quien yo dije: “Tras de mí viene un hombre que está por delante de mí, porque existía antes que yo”. Yo no lo conocía, pero he salido a bautizar con agua, para que sea manifestado a Israel».

Y Juan dio testimonio diciendo:
«He contemplado al Espíritu que bajaba del cielo como una paloma, y se posó sobre él.

Yo no lo conocía, pero el que me envió a bautizar con agua me dijo:
“Aquel sobre quien veas bajar el Espíritu y posarse sobre él, ese es el que bautiza con Espíritu Santo”.

Y yo lo he visto y he dado testimonio de que este es el Hijo de Dios».

Palabra del Señor

  • ¿Reconocemos a Jesús que nos quiere salvar?, cuando comenzamos a ser testigos de la luz que es Cristo, difundimos su mensaje de amor y somos participes de su sacrificio perfecto, estamos permitiendo la presencia del Cordero de Dios que quita toda mancha de pecado, como Juan debemos decir en cada celebración es Jesús el Cordero de Dios que tiene piedad de nosotros y nos da la paz, debemos estar convencidos de que el plan divino trazado por Dios también nos alcanza a nosotros y de generación en generación.
  • Juan no se cansaba de hablar de Jesús, como él busquemos que Jesús Nuestro Señor sea el centro de nuestras vidas, que toda nuestra atención vaya hacia él, no busquemos ser nosotros protagonistas, dejemos que sea Jesucristo el rey de tu vida y de la mía, seamos mansos como el Cordero de Dios que se donó por amor, siendo Dios y teniendo poder permitió que Juan le bautizará, siendo Dios se anonado y se sacrifico por nuestra salvación. ¿ Todo lo que hacemos en nuestra vida tiene como referencia a Jesús?

PRÁCTICA DIARIA

  • Visitar el Santísimo todos los días de tu vida., Él es el Cordero de Dios que nos lava de toda mancha.
  • Santa Margarita nos enseña como ser mediadores de la tranquilidad y de la paz.

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