
SANTO DEL DÍA
SAN JULIÁN (siglo III)
SANTA BASILISA
Estos dos santos fueron esposos y vivieron en castidad, al principio San Julián no quería casarse porque había ofrecido su virginidad al Señor, pero Dios le mostró que junto a Santa Basilisa harían grandes cosas, es por eso que una vez recibiendo el sacramento del matrimonio vendieron sus bienes y se dedicaron a la dirección espiritual de muchos, San Julián a la de los hombres y Santa Basilisa a la de las mujeres, ambos salieron fuera de la ciudad en dos casas que más adelante se convertirían en monasterios. San Julián fue nombrado abad de su Orden y sus hermanos sentían respeto y cariño por su amabilidad y fraternidad, igualmente Santa Basilisa enamoraba a muchas muchachas con sus virtudes, años después con la persecución de Diocleciano y Maximiano, San Julián junto a sus compañeros fueron encarcelados, San Julián fue azotado y cuando un verdugo lo iva a herir se lastimo un ojo el santo oro a Dios y el verdugo fue curado, pero San Julián lo decapitaron, uno de quienes propiciaron su muerte se volvió cristiano por la valentía con la que murió el Santo y en cambio Santa Basilisa murió por causas naturales.
Evangelio del día
San Lucas 5, 12-16
Y sucedió que, estando en una ciudad, se presentó un hombre cubierto de lepra que, al ver a Jesús, se echó rostro en tierra, y le rogó diciendo: «Señor, si quieres, puedes limpiarme». El extendió la mano, le tocó, y dijo: «Quiero, queda limpio». Y al instante le desapareció la lepra. Y él le ordenó que no se lo dijera a nadie. Y añadió: «Vete, muéstrate al sacerdote y haz la ofrenda por tu purificación como prescribió Moisés para que les sirva de testimonio». Su fama se extendía cada vez más y una numerosa multitud afluía para oírle y ser curados de sus enfermedades. Pero él se retiraba a los lugares solitarios, donde oraba.
Palabra del Señor
MEDITACIÓN
- Jesucristo no tiene miedo de contaminarse, él ve el corazón de los marginados, escucha su suplica y devuelve aquello que se ha perdido, la sanación no solo del cuerpo se había dado en aquel hombre también la purificación de su alma, a este leproso no le importó más que reconocer en Jesús a su salvador, valía el amor de Dios para con él. Jesús también advierte de presentarse ante los sacerdote pues como judío comprendía las leyes judaicas y sabe que son necesarias.
- Las lepras de nuestra vida, el odio, el dolor, la enfermedad, la soledad, etc, nos aprisionan y debilitan nuestra voluntad, cuando vienen los momentos en que somos puestos aprueba nuestra confianza no está en Jesús, porque hemos moldeado nuestra persona fuera de la gracia que proviene de Dios, es Cristo mismo quien nos busca, que llama nuestra atención, y no comprendemos que lo hace a través de nuestras cruces de día a día que mal vistas por nosotros son oportunidades para acercarnos aquel que es todo amor, Jesús nos invita a mirar en el otro sus miserias y compadecernos como él lo hizo, a amar y servir a quienes han perdido el horizonte es un acto de bondad y respuesta a su inconmensurable misericordia.
PRÁCTICA DIARIA
- Acercarnos a la gracia que Jesucristo ofrece en todo momento.
- Santos Julián y Basilisa me enseñan a buscar a Dios sobre todas las cosas de este mundo.
