
SANTO DEL DÍA
SAN RAIMUNDO DE PEÑAFORT (1180-1275)
San Raimundo fue hijo del noble castellano de Peñafort, dedicado desde joven a los estudios filosóficos y jurídicos, a sus veinte años dicta clases de filosofía en Barcelona y a los treinta años jurisprudencia en Bolonia, todo lo que ganaba lo invertía en los necesitados, ingresó a la Orden de los dominicos, tiempo después fue nombrado Superior General, después renunció a este cargo y se dedicó nuevamente a la enseñanza y a la pastoral, fue nombrado confesor del rey Santiago y continuamente le reprochaba sus conductas. Sus obras apostólicas se recuerdan por las misiones para la conversión de los hebreos y los mahometanos que vivían en España. redactó obras de teología moral y de derecho, entre ellas la Summa casuum en la que se explica la administración adecuada del sacramento de la penitencia. Años después El rey Jaime de Aragón invitó al santo a un viaje, pensando que el fraile le apoyaría en sus inmoralidades, entonces San Rainmundo pidió le dejarán bajar de la embarcación, pero el rey lo amenazó de muerte, luego pidiendo le dejarán orar por las playas se fugó haciendo el mismo un velero llegó a su convento en Barcelona todos se admiraron de su hazaña en la que Dios había puesto su mano, muere de casi cien años.
Evangelio del día
San Marcos 6,45-52
En seguida, Jesús obligó a sus discípulos a que subieran a la barca y lo precedieran en la otra orilla, hacia Betsaida, mientras él despedía a la multitud.
Una vez que los despidió, se retiró a la montaña para orar.
Al caer la tarde, la barca estaba en medio del mar y él permanecía solo en tierra. Al ver que remaban muy penosamente, porque tenían viento en contra, cerca de la madrugada fue hacia ellos caminando sobre el mar, e hizo como si pasara de largo.Ellos, al verlo caminar sobre el mar, pensaron que era un fantasma y se pusieron a gritar,porque todos lo habían visto y estaban sobresaltados. Pero él les habló enseguida y les dijo: «Tranquilícense, soy yo; no teman».
Luego subió a la barca con ellos y el viento se calmó. Así llegaron al colmo de su estupor,porque no habían comprendido el milagro de los panes y su mente estaba enceguecida.
Palabra del Señor
MEDITACIÓN
- ¿Has sentido miedo?¿Cuáles han sido aquellas tormentas que no te han dejado avanzar?, cuando sentimos miedo, pensamos que no vamos a poder contra aquello que nos bloquea, nos deja sin fuerzas, sin valor, pero el Evangelio de hoy es muy claro, en las tormentas esta el Señor, y ¿ Qué nos impide verlo?, nuestra falta de fe y confianza en él.
- Jesucristo conoce nuestra condición, y es por eso que no nos deja solos aunque en ocasiones no pensemos así, el miedo tiene fecha de caducidad nada es para siempre, pero lo que si es para siempre es el amor de Dios que nos protege y escucha y viene a nuestra necesidad no al momento que queramos, sino cuando él lo crea conveniente. Las tribulaciones nos enseñan quienes somos, y quien es nuestro Dios.
- La confianza en Dios, se mide en que dependamos humildemente de él, la presencia de Jesucristo hecha fuera el temor, ¿a quien temeremos si él esta de nuestro lado?, no debemos basar nuestra fe queridos católicos en creencias de nuestras culturas, de que los fantasmas existen, no es posible que cuando se cree en Dios pensemos que existen seres terroríficos, aterradores son solo fábulas, que este hecho del Evangelio nos haga arrepentirnos de nuestro duro corazón, siendo conscientes de que el Dios a quien tu y yo seguimos es poder, gozo y paz.
PRÁCTICA DIARIA
- Confiar en el Señor Jesucristo incluso cuando te estés hundiendo en la desesperación.
- San Raimundo Peñafort nos dice: “El que procede honradamente y practica la justicia, el que tiene intenciones leales y no calumnia” y su confianza en Dios para superar obstáculos, incluso usando su túnica como vela para cruzar el mar milagrosamente, mostrando fe inquebrantable y humildad.
