VIERNES, Vigésimo Novena Semana del Tiempo Ordinario, 24 de octubre (ciclo c)

SANTO DEL DÍA

San Antonio nació en Sallent (España), desde sus doce años comenzó a trabajar en el telar de su familia, viajó a Barcelona para perfeccionarse en este arte, pasado algún tiempo escucha el llamado de Dios que resuena en su cabeza, en su conciencia, recibió muchas ofertas para tener su propio negocio, pero al final decidió ser cartujo(monje del monasterio de dicha orden) y no complacer a su Padre, entonces ingresa al seminario de Vic, siente desanimo y hasta casi cae en tentación pero se mantuvo firme, el Señor lo quería como misionero evangelizador así entendió San Antonio. Una vez ordenado sacerdote lo envían a su Parroquia natal para servir en esa comunidad, pero entiende que Dios lo quería como evangelizador, luego hizo un viaje a Roma, y se sintió movido en ingresar a la Compañía de Jesús (Jesuitas), pero un dolor en una pierna le hicieron regresar a España, tiempo después solicita a Propaganda Fide el título de “Misionero Apostólico”, él mismo reforzó este nombre con dedicación espiritual y apostolado, y le eximieron de toda responsabilidad de la Parroquia donde se encontraba para que pudiera evangelizar de pueblo en pueblo, recorrió toda Cataluña, y se negó a recibir cosas materiales, también se dedicó a publicar devocionarios, pequeños tratados literarios cortos dirigidos a sacerdotes, religiosas, niños, jóvenes, casadas, padres de familia, fundó una Librería Religiosa, fundó también Cofradías como la Hermandad del santísimo e inmaculado Corazón de María, así como el Instituto Secular Filiación Cordimariana, años después el obispo lo envió a las Islas Canarias, al regresar a Cataluña funda la Congregación de los Misioneros Hijos del Inmaculado Corazón de María, y luego es nombrado Arzobispo de Cuba, trabaja arduamente durante mucho tiempo en contra de la esclavitud, recibe un atentado en Holguín, casi le cuesta la vida, la Reina Isabel II lo elige para ser su confesor, aprovecha su estadía en Palacio para evangelizar. Años más tarde sintiéndose delicado de salud, huye de sus perseguidores al monasterio cisterciense de Fontfroide donde pasa sus últimos días.

Evangelio del día

San Lucas 12,54-59

En aquel tiempo, decía Jesús a la gente:
«Cuando veis subir una nube por el poniente, decís enseguida: “Va a caer un aguacero”, y así sucede. Cuando sopla el sur decís: “Va a hacer bochorno”, y sucede.

Hipócritas: sabéis interpretar el aspecto de la tierra y del cielo, pues ¿cómo no sabéis interpretar el tiempo presente? ¿Cómo no sabéis juzgar vosotros mismos lo que es justo?

Por ello, mientras vas con tu adversario al magistrado, haz lo posible en el camino por llegar a un acuerdo con él, no sea que te lleve a la fuerza ante el juez y el juez te entregue al guardia y el guardia te meta en la cárcel.

Te digo que no saldrás de allí hasta que no pagues la última monedilla».

Palabra del Señor

  • ¿Cómo respondes a las señales que Dios te envía a través de lo que te rodea?, muchas veces pasamos desapercibidas algunas situaciones en las que deberíamos aplicar la justicia, como servir, como amar, pues estamos cegados pero para las cosas de Dios, en la actualidad la ciencia ha avanzado, hemos descubierto cosas de la naturaleza que nos hacen comprender porque suceden, pero hemos dejado aun lado la Palabra de Dios que nos permite trascender y entender lo inimaginable, porque existimos y para donde vamos.
  • El tiempo presente es Jesucristo, ¿nos hemos fijado de su presencia entre nosotros?, ¿hemos hecho notar su poder ante los demás?, es por eso que vivimos sin esperanza, sin propósitos, pues nuestra búsqueda es material y superflua, debemos aprender a discernir la acción de Dios en nosotros, saber que es lo importante y que lo complementa, sin olvidar la primera. Como dice San Pablo examínenlo todo y quédense con lo bueno.

PRÁCTICA DIARIA

  • Estar consiente de la presencia de Dios.
  • San Antonio María Claret nos dice:”“Debes mirar e imitar continuamente la humildad y la mansedumbre de Jesús; la humildad es el fundamento de todas las virtudes; y como se cae un edificio alto sin cimientos, así también vosotros si no sois humildes”.

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