SABADO, Vigésimo séptima Semana del Tiempo Ordinario, 11 de octubre (ciclo c)

SANTO DEL DÍA

San Juan XXIII nació en Sotto il Monte (Italia), bautizado con el nombre de Angelo Giuseppe, sus padres eran campesinos, gracias a su padrino Zaverio se formó en la religión, años más tarde ingresa al seminario de Bérgamo, más adelante fue admitido en la Orden Franciscana seglar, escribía sobre la vida espiritual, también hizo un año de servicio militar. Una vez ordenado sacerdote en Roma, recibe el cargo de secretario del nuevo obispo de Bérgamo, desarrollo diferentes labores en la Iglesia, participo del sínodo, redacción del boletín diocesano, peregrinaciones, obras sociales, fue profesor de historia, apologética y demás, gran predicador. Tiempo después lo llamaron para que se desempeñará como sargento sanitario por la guerra que atravesaba Italia, al terminar permitió la apertura de la “Casa del estudiante” y laboro en la pastoral de estudiantes, luego fue nombrado director espiritual del seminario. También se dedicó en la Santa Sede a las misiones en Italia su lema episcopal era obediencia y paz. Años más tarde lo nombran delegado episcopal en Turquía y Grecia, era respetuoso al dirigirse a los Musulmanes, Ortodoxos, fue nombrado Papa y su pontificado duró menos de cinco años, le llamaron el papa bueno.

Evangelio del día

San Lucas 11,27-28

En aquel tiempo, mientras Jesús hablaba a la gente, una mujer de entre el gentío, levantando la voz, le dijo:
«Bienaventurado el vientre que te llevó y los pechos que te criaron».

Pero él dijo:
«Mejor, bienaventurados los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen».

Palabra del Señor

  • Cuenta la historia que hace mucho tiempo una joven interna de un colegio, pidió a su Madre un espejo, al cabo de un tiempo le llegó una caja en la que decía te envío no un espejo sino tres, uno que te muestra lo que eres, el segundo para que recuerdes lo que serás y el tercero para que te enseñe lo que debes llegar a ser, al abrir la caja encontró el primer espejo donde se pudo observar, el segundo contenía el dibujo de una calavera que decía lo que llegarás a ser, y el tercero tenia la imagen de la Virgen María, con una frase que decía , imítala a ella y llegarás a ser santa y feliz, nunca lo olvides, ¿Qué me enseña este ejemplo?.
  • María nos enseña la forma de vivir santamente y es obedeciendo a su hijo Jesucristo, esta mujer por generaciones se llamará bienaventurada, es el modelo perfecto de la santidad, pues nos motiva no solo hacer buena obras sino hacer la voluntad de Dios.
  • Los Santos nos enseñan a amar a María, pidiéndole su intercesión, pues como humana sabe de los desafíos que podemos enfrentar día a día, hoy por hoy muchos la tienen como Madre, pero a otros les da miedo hasta nombrarla por no ser criticado como idolatra, esta expresión que hizo Jesús en el evangelio de hoy fue un elogio, pues quién como ella fue capaz sin ninguna murmuración aceptar la palabra y cumplirla, animémonos acogerla como Madre en nuestra vida espiritual y recibiremos grandes favores.

PRÁCTICA DIARIA

  • Para ser santo como María solo se debe obedecer a Dios a través de su palabra.
  • San Juan XXIII nos enseña: “Solo por hoy seré feliz en la certeza de que he sido creado para la felicidad, no solo en el otro mundo, si no en este también”.

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