
SANTO DEL DÍA
SANTA TERESA DEL NIÑO JESÚS (1873-1897)
Santa Teresita nació en Francia su nombre María Francisca Teresa, su Papa era relojero y su Madre costurera, su infancia fue feliz , muerta su Madre cuando tan solo tenia cuatro años de edad, su Padre se mudó a Lisieux con sus demás hermanas y los encargo a la tia Guerin. Su hermana mayor les leía e instruía en la religión. Años más tarde sus hermanas Paulina y María ingresaron al convento de las Carmelitas, y Santa Teresita fue llamada por Dios a seguir los pasos de sus hermanas, así que pidió consentimiento a su Padre para también ser religiosa pero no la aceptaron por ser muy pequeña. Tiempo después en una peregrinación a Roma con buenos modales le hizo una petición al Papa León Xlll de que le permitiera ingresar al convento a sus quince años, después al ser Parte del Convento de Las Carmelas las religiosas veían algo especial en Santa Teresita poco común a las niñas de su edad, dedicó su vida de religiosa a orar con mucho fervor por los sacerdotes y las religiosas, devota del niño Jesús de ahí que tomo su nombre como consagrada, de ahí que se le atribuye el titulo de la patrona de las misiones sin salir del convento; sufría quebrantos de salud, se sometió a todas las reglas de la orden de las carmelitas menos en el ayuno, a sus veinte años fue nombrada Maestra de novicias. Al morir su Padre su tercera hermana Celina ingreso con ellas al convento, en ese mismo año que su Padre murió ella enfermo de Tuberculosis, sus últimos meses de enfermedad sufrió mucho hasta el punto que ya no podía recibir la comunión, muere en la enfermería de su convento.
Evangelio del día
San Lucas 9,57-62
En aquel tiempo, mientras Jesús y sus discípulos iban de camino, le dijo uno: «Te seguiré adondequiera que vayas».
Jesús le respondió: «Las zorras tienen madrigueras, y los pájaros del cielo nidos, pero el Hijo del hombre no tiene donde reclinar la cabeza».
A otro le dijo: «Sígueme».
El respondió: «Señor, déjame primero ir a enterrar a mi padre».
Le contestó: «Deja que los muertos entierren a sus muertos; tú vete a anunciar el reino de Dios».
Otro le dijo: «Te seguiré, Señor. Pero déjame primero despedirme de los de mi casa».
Jesús le contestó: «Nadie que pone la mano en el arado y mira hacia atrás vale para el reino de Dios».
Palabra del Señor
MEDITACIÓN
- La invitación de Jesucristo en este Evangelio es exigente, y nos motiva a dejarlo absolutamente todo por él, nada ni nadie debe encadenarnos e impedir el seguimiento de Jesús, en esta sociedad ahogada por el pecado es difícil, renunciar a lo que nos produce felicidades temporales, pero querido hermano no es imposible, buscar de Jesús es una necesidad, es el aire para respirar sin él no somos nada ni poseemos nada, trabajando por su reino recibiremos más en bienes que lo que pensamos adquirir con nuestras propias fuerzas, pero no me refiero a bienes terrenales sino espirituales, nuestra recompensa será a un mayor en el cielo.
- Nuestra disposición para Evangelizar debe ser un “Si” sincero a Dios, transparente y seguro, constante, que sea capaz de permanecer hasta el final, “Comienza haciendo lo que es necesario, después lo que es posible y de repente estarás haciendo lo imposible” ” San Francisco de Asís.
PRÁCTICA DIARIA
- Asistir a mi parroquia más cercana para ponerme al servicio de la misión, orar por los misioneros.
- Santa Teresita del niño Jesús nos dice: “Quiero pasar mi cielo haciendo el bien en la tierra”.
