
SANTO DEL DÍA
SAN SALOMÓN LECLERC (1745-1792)
San Salomón nace en Francia, ingresó a la edad de 22 años al Noviciado de La Salle, años más tarde al inicio de la Revolución Francesa donde los consagrados debían hacer un juramento de exilio a la Constitución, muchos renunciaron a sus escuelas y comunidades, pero San Salomón se mantuvo en la clandestinidad en París y no dejo de realizar sus tareas por amor a las almas, escribía cartas a su familia, pero en el mes de agosto fue encarcelado junto con sacerdotes, obispos y religiosos en un convento Carmelita, pero fue asesinado a cuchillo en el mismo año que escribió su última carta.
Evangelio del día
San Lucas 4, 31-37
En aquel tiempo, Jesús bajó a Cafarnaúm, ciudad de Galilea, y los sábados les enseñaba.
Se quedaban asombrados de su enseñanza, porque su palabra estaba llena de autoridad.
Había en la sinagoga un hombre poseído por un espíritu de demonio inmundo y se puso a gritar con fuerte voz:
¡Basta! ¿Qué tenemos que ver nosotros contigo, Jesús Nazareno? ¿Has venido a acabar con nosotros? Sé quién eres: el Santo de Dios».
Pero Jesús le increpó diciendo:
«¡Cállate y sal de él!»
Entonces el demonio, tirando al hombre por tierra en medio de la gente, salió sin hacerle daño.
Quedaron todos asombrados y comentaban entre sí:
«¿Qué clase de palabra es esta? Pues da órdenes con autoridad y poder a los espíritus inmundos, y salen».
Y su fama se difundía por todos los lugares de la comarca.
Palabra del Señor
MEDITACIÓN
- Hoy desconocemos la autoridad de Jesús en nuestras vidas, hemos dejado que la maldad gobierne nuestras mentes, pedimos a Dios nos proteja, nos perdone, nos sane pero imponemos nuestra voluntad no dejamos que sea él quien actué, decimos que creemos en Dios pero no hacemos nada para demostrarlo, somos como espíritus inmundos que reconocemos a nuestro creador pero no hacemos su voluntad, nos diferenciamos de ellos por nuestro actuar el bien, así que no permitamos que los demonios que nos arrastran al lodo del pecado nos alejen de cumplir las palabras de Jesucristo, hagamos la diferencia entre multitudes, dejemos que Jesús nos libere del hombre pasado y nos devuelva la dignidad como hijos suyos y nos permita reposar en sus brazos.
- Nuestro testimonio de vida se convierte en autoridad para lograr la conversión en otros, si cumplimos nuestro papel de hijos de Dios quienes me rodean creerán en la palabra de Dios y lo que ella obra en mi, por eso debemos utilizar nuestra vida para ser reflejo vivo de Jesucristo, ser instrumentos de amor que manifiesten al mundo que Jesús gobierna a toda criatura de Dios y que sin él nada se mueve y por él debemos hacer el bien.¿ Has dejado que la autoridad de Jesucristo haga grandes obras en ti, o te niegas aceptarlo y sólo crees pero no llevas su mensaje salvífico a la practica?
PRÁCTICA DIARIA
- Orar sin cesar, confiando y esperando en la autoridad de un Dios Soberano.
- San Simón nos enseña que morir por Jesucristo es una ganancia.
