
SANTO DEL DÍA
SAN MAXIMILIANO MARÍA KOLBE (1894-1941)
San Maximiliano nace en Zdunska Wola (Polonia), a sus trece años ingresó a un seminario franciscano, termina de estudiar en Roma y una vez ordenado sacerdote, fundó un movimiento a quien llamó La Milicia Inmaculada, que tenia como objetivo anunciar el Reino de Dios que inculcara la fe católica mediante la devoción a la Inmaculada, publica muchos ejemplares que tuvo como nombre Caballero de la Inmaculada, basada en el servicio a María para ganar almas para Cristo. Tiempo después se ofrece como misionero para Japón donde forma una nueva ciudad de la inmaculada. Es apresado dos veces en la Guerra mundial junto con otros frailes, ahí sigue con su ministerio duramente, en el campo de concentración de Auschwitz uno de los apresados huyó, entonces escogieron a diez de los que se encontraban en ese lugar para llevarlas a parte y hacerlo morir de hambre, dentro de ellos estaba un militar que tenia su familia, Maximiliano decidió donar su vida y tomar el lugar del condenado, aceptando lo llevaron para que muriera de hambre, y al pasar diez días aun estaba vivo y le aplicaron una inyección letal, muriendo definitivamente, fue un hombre entregado a conseguir el bienestar de los demás.
Evangelio del día
San Mateo 18, 21-19, 1
En aquel tiempo, acercándose Pedro a Jesús le preguntó:
«Señor, si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces tengo que perdonarlo? ¿Hasta siete veces?».
Jesús le contesta:
«No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete. Por esto, se parece el reino de los cielos a un rey que quiso ajustar las cuentas con sus criados. Al empezar a ajustarlas, le presentaron uno que debía diez mil talentos. Como no tenía con qué pagar, el señor mandó que lo vendieran a él con su mujer y sus hijos y todas sus posesiones, y que pagara así.
El criado, arrojándose a sus pies, le suplicaba diciendo:
“Ten paciencia conmigo, y te lo pagaré todo”.
Se compadeció el señor de aquel criado y lo dejó marchar, perdonándole la deuda. Pero, al salir, el criado aquel encontró a uno de sus compañeros que le debía cien denarios y, agarrándolo, lo estrangulaba, diciendo:
“Págame lo que me debes”.
El compañero, arrojándose a sus pies, le rogaba, diciendo:
“Ten paciencia conmigo, y te lo pagaré”.
Pero él se negó y fue y lo metió en la cárcel hasta que pagara lo que debía.
Sus compañeros, al ver lo ocurrido, quedaron consternados y fueron a contarle a su señor todo lo sucedido. Entonces el señor lo llamó y le dijo:
“¡Siervo malvado! Toda aquella deuda te la perdoné porque me lo rogaste. ¿No debías tú también tener compasión de tu compañero, como yo tuve compasión de ti?”.
Y el señor, indignado, lo entregó a los verdugos hasta que pagara toda la deuda.
Lo mismo hará con vosotros mi Padre celestial, si cada cual no perdona de corazón a su hermano».
Cuando acabó Jesús estos discursos, partió de Galilea y vino a la región de Judea, al otro lado del Jordán.
Palabra del Señor
MEDITACIÓN
- El perdón no tiene limites, debemos perdonar siempre. A menudo escuchamos la frase “Perdono pero no olvido”, los seres humanos aun no hemos entendido que perdonar no es un acción de débiles, sino de aquellos hombres que en sus corazones esta el amor de Dios, y como Él que nos perdona, estamos llamados también a perdonar.
- Es duro dar el primer paso para perdonar, pero sin duda alguna este gesto nos permite liberarnos del odio, del rencor, y nos hace personas libres de cargas, de resentimientos, pero para quién perdona el amor vivificante de Dios hará reemplazar los pensamientos negativos hacia los demás por pensamientos y emociones de compasión y empatía con quienes se han equivocado. Incluso perdonar mejora la salud física, eres más alegre y deseas el bien siempre para quienes te rodean. ¿Este Evangelio te hace pensar sobre a quién debes perdonar hoy, para ser libre?
PRÁCTICA DIARIA
- Buscar aquella o aquellas personas a quienes debo perdonar, sino es posible, escribe en un papel, perdono a quien me hizo daño, Dios escuchará tu petición.
- San Maximiliano Kolbe nos dice: ““Sin amor, no puede haber virtud alguna: con amor, todas”
