
SANTO DEL DÍA
SAN LORENZO (225-258)
San Lorenzo nació en España, fue diácono, uno de los siete que pertenecieron a Roma, sus responsabilidades eran repartir ayudas a los pobres, fue victima de Valeriano este emitió un edicto que ordenaba la muerte de todos aquellos consagrados de la iglesia Romana, al ver tal situación San Lorenzo comenzó a vender todos los cáliz y patenas que tenían de oro y dió el dinero a todos los necesitados, después el Alcalde le pidió diera todos los tesoros a él para invertirlo en las guerras, pero San Lorenzo le presento los lisiados , pobres, huérfanos, el Alcalde enfureció y lo mando a martirizar asándolo en una parrilla ardiendo, siendo quemado por un costado, San Lorenzo pidió le quemaran el otro lado de su cuerpo, y murió feliz porque iría con los demás obispos y diáconos que habían sido asesinados como él, considerado mártir de la iglesia católica.
Evangelio del día
San Lucas 12, 32-48
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«No temas, pequeño rebaño, porque vuestro Padre ha tenido a bien daros el reino.
Vended vuestros bienes y dad limosna; haceos bolsas que no se estropeen, y un tesoro inagotable en el cielo, adonde no se acercan los ladrones ni roe la polilla. Porque donde está vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.
Tened ceñida vuestra cintura y encendidas las lámparas. Vosotros estad como los hombres que aguardan a que su señor vuelva de la boda, para abrirle apenas venga y llame.
Bienaventurados aquellos criados a quienes el señor, al llegar, los encuentre en vela; en verdad os digo que se ceñirá, los hará sentar a la mesa y, acercándose, les irá sirviendo.
Y, si llega a la segunda vigilia o a la tercera y los encuentra así, bienaventurados ellos.
Comprended que si supiera el dueño de casa a qué hora viene el ladrón, velaría y no le dejaría abrir un boquete en casa.
Lo mismo vosotros, estad preparados, porque a la hora que menos penséis viene el Hijo del hombre».
Pedro le dijo:
«Señor, ¿dices esta parábola por nosotros o por todos?».
Y el Señor dijo:
«¿Quién es el administrador fiel y prudente a quien el señor pondrá al frente de su servidumbre para que reparta la ración de alimento a sus horas?
Bienaventurado aquel criado a quien su señor, al llegar, lo encuentre portándose así. En verdad os digo que lo pondrá al frente de todos sus bienes.
Pero si aquel criado dijere para sus adentros: “Mi señor tarda en llegar”, y empieza a pegarles a los criados y criadas, a comer y beber y emborracharse, vendrá el señor de ese criado el día que no espera y a la hora que no sabe y lo castigará con rigor, y le hará compartir la suerte de los que no son fieles.
El criado que, conociendo la voluntad de su señor, no se prepara ni obra de acuerdo con su voluntad, recibirá muchos azotes; pero el que, sin conocerla, ha hecho algo digno de azotes, recibirá menos.
Al que mucho se le dio, mucho se le reclamará; al que mucho se le confió, más aún se le pedirá».
Palabra del Señor
MEDITACIÓN
- Cada día de nuestras vidas estamos en constante espera de lo que ha de venir a nosotros, nos preocupamos por eventos del futuro, si tendré o no tendré, todo gira entorno a lo material y superfluo, hoy el evangelio nos muestra la verdadera preocupación, que se trata de vivir intensamente en total plenitud el presente, la preparación debe estar basada en aprender a vivir los desafíos, tomando las mejores decisiones en coherencia con el servicio y amor que Jesucristo nos propone.
- Estamos llamados todos los días a permanecer en la gracia de Dios, con nuestra lámpara encendida del fuego del amor de Dios por el Espiritu Santo que nos acciona hacer el bien y a permanecer perseverantes en la fe hasta encontrarnos con Jesucristo, no solo la venida de Jesús nos debe preocupar si estamos preparados y en vela, no vivamos con miedo o ansiedad esta espera, porque recordemos que el exceso de futuro es ansiedad, debemos vivir cada día como si fuera el último, como auténticos discípulos de Jesús, que seamos lámparas encendida, luz en la oscuridad y promulguemos la esperanza por doquier..
- Bienaventurados seremos si viniendo el Señor a nuestro encuentro estemos revestidos de su gracia, haciendo su voluntad, la recompensa no será solo futura, sino que tendremos un anticipo del cielo aquí en la tierra como nos dice Santa Teresita del Niño Jesús: Quiero pasar mi cielo haciendo el bien sobre la tierra.
PRÁCTICA DIARIA
- Orar a tiempo y a destiempo para mantenernos firmes en la fe y en la voluntad de Dios.
- San Lorenzo como custodio de la Iglesia nos enseña a defenderla con firmeza hasta la última hora, porque amar a Jesucristo es serle fiel hasta el final.
