
SANTO DEL DÍA
LA TRANSFIGURACIÓN DEL SEÑOR (1457)
La fiesta de la Transfiguración del Señor se celebraba en tiempos muy antiguos en Oriente y Occidente, pero años más tardes fue el Papa Calixto que la difundió a todos los cristianos con el fin de recordar la victoria que los cristianos tuvieron en Belgrado tras derrotar a Mahomet II considerado enemigo del cristianismo, revelando esta gran noticia en Roma el 6 de agosto.
Evangelio del día
San Lucas 9, 28b-36
En aquel tiempo, tomó Jesús a Pedro, a Juan y a Santiago y subió a lo alto del monte para orar. Y, mientras oraba, el aspecto de su rostro cambió y sus vestidos brillaban de resplandor.
De repente, dos hombres conversaban con él: eran Moisés y Elías, que, apareciendo con gloria, hablaban de su éxodo, que él iba a consumar en Jerusalén.
Pedro y sus compañeros se caían de sueño, pero se espabilaron y vieron su gloria y a los dos hombres que estaban con él.
Mientras estos se alejaban de él, dijo Pedro a Jesús:
«Maestro, ¡qué bueno es que estemos aquí! Haremos tres tiendas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías».
No sabía lo que decía.
Todavía estaba diciendo esto, cuando llegó una nube que los cubrió con su sombra. Se llenaron de temor al entrar la nube.
Y una voz desde la nube decía:
«Este es mi Hijo, el Elegido; escuchadlo».
Después de oírse la voz, se encontró Jesús solo. Ellos guardaron silencio y, por aquellos días, no contaron a nadie nada de los que habían visto.
Palabra del Señor
MEDITACIÓN
- Hoy una vez más Jesucristo nos invita a ser buenos y santos, para llegar a gozar de su eterna gloria, nuestro deber de cristianos nos debe motivar a seguir a Jesús sin miedos ni temores, sino con una actitud llena de paz y esperanza que me recuerde a diario que trabajar por Cristo no es en vano, y si dedicamos nuestra vida a servir y a evangelizar con amor lo que nos espera es incalculable e inimaginable en la otra vida.
- Dios nos pide escuchar a Jesús, dejarlo hablar a nuestros corazones, para encontrar y reconocer su presencia entre nosotros, dejar que actué su luz y nos permita ver con claridad el sendero que nos conduce al cielo ¿ Que esperas, para experimentar la luz de Cristo en tu interior? que tu motivación, sea buscar siempre a Jesús y el transfigurará tu alma en una prenda agradable y pura ante el Padre Dios, dejémonos transformar por su gracia y caminemos conscientes de que somos hijos de la luz.«En el rostro transfigurado de Jesús brilla un rayo de la luz divina que Él tenía en su interior. Esta misma luz resplandecerá en el rostro de Cristo el día de la Resurrección. En este sentido, la Transfiguración es como una anticipación del misterio Pascual» (Benedicto XVI).
PRÁCTICA DIARIA
- Visitar el Santísimo Sacramento, para contemplar la gloria de Dios en la tierra.
- «Sólo Jesús es la luz verdadera y eterna» (San Ambrosio de Milán).
