MARTES, Decimoséptima Semana del Tiempo Ordinario,29 de julio,(Ciclo c)

SANTO DEL DÍA

Hoy la iglesia celebra la memoria de Santa Marta, hermana de María y Lázaro, vivía en Betania, una población cercana al Monte de los Olivos, según el evangelio de San Juan, Jesús amaba a estos tres hermanos, Marta siempre procuro servir a Jesús y atenderlo de la mejor manera cuando iva a su casa, pues ella a diferencia de María se angustiaba por los quehaceres del hogar, dejando desapercibida las enseñanzas de Jesús, en ese pasaje bíblico Jesucristo reprende a Marta diciéndole que estaba haciendo bien, pero que María había escogido lo que realmente era importante, esto no lo relata el evangelio de San Lucas. Según la tradición se dice que Marta fue con su hermana a Francia a evangelizar a Tarascón, que según la leyenda Marta derroto a un dragón, en el año de 1187 se encuentras unas reliquias que pertenecían a la santa. Los Franciscanos impulsaron esta celebración litúrgica ocho días después de la fiesta a Santa María Magdalena que se dice era la hermana de Marta.

Evangelio del día

San  Juan 11, 19-27

En aquel tiempo, muchos judíos habían ido a ver a Marta y a María para darles el pésame por su hermano.

Cuando Marta se enteró de que llegaba Jesús, salió a su encuentro, mientras María se quedó en casa. Y dijo Marta a Jesús:
«Señor, si hubieras estado aquí no habría muerto mi hermano. Pero aún ahora sé que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo concederá».

Jesús le dijo:
«Tu hermano resucitará».

Marta respondió:
«Sé que resucitará en la resurrección en el último día».

Jesús le dijo:
«Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá; y el que está vivo y cree en mí, no morirá para siempre. ¿Crees esto?».

Ella le contestó:
«Sí, Señor: yo creo que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, el que tenía que venir al mundo».

Palabra del Señor

  • ¿En la prueba estamos dispuesto a abandonarnos y a tener esperanza en quien es la vida plena? ¿Cuál es nuestra respuesta al creer en Jesucristo?
  • La muerte no es el final, si morimos en Jesucristo, obedeciendo a su palabra sin duda alguna resucitaremos con él a la vida eterna.
  • Cuando la muerte, la enfermedad, los conflictos, la aflicción, el abandono, y todas aquellas experiencias que nos angustian toquen nuestra vida, debemos aferrarnos a Dios hasta tal punto que el amor a Él nos permita tener esperanza y Él nos levanta siempre sea cual fuere la situación.
  • ¿En quién colocas la fuerza de tu confianza?, el amor hacia Dios nos permite vencer todo miedo que nos impide creer en que lo imposible se hará, es por eso que creerle a Dios no es de palabra sino de hechos, saber que Él lo puedo todo.

  PRÁCTICA DIARIA

  • Rezar el credo todas las noches.
  • Marta, María son iconos de la fuerza de la fe y del amor, unidos de modo inseparable, que desemboca en la confianza que ambas tienen en Jesús.

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