MARTES,-04 de Marzo-Octava Semana del Tiempo Ordinario (ciclo C)-2025

SANTO DEL DÍA

San Casimiro nace en Cracovia fue hijo de Casimiro IV y de Isabel de Austria, desde pequeño se consagró a la oración y la penitencia, era una persona alegre, tranquila, su amor y dedicación a los pobres le permitía ver a Cristo en cada uno de ellos, por petición de su Padre participó en el ejercito para defender a los nobles de Hungría del tirano rey, pero a San Casimiro esto no le agradaba así que se entrega completamente a Dios, intentaron casarlo con la hija de Federico III un emperador, pero el se resistió pues había ofrecido su castidad al Señor, su forma de vivir austera le ocasionó la enfermedad de sus pulmones muriendo a sus veintiséis años de edad.

Evangelio del día

San Marcos 10,28-31

En aquel tiempo, Pedro se puso a decir a Jesús:
«Ya ves que nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido».

Jesús dijo:
«En verdad os digo que no hay nadie que haya dejado casa, o hermanos o hermanas, o madre o padre, o hijos o tierras, por mí y por el Evangelio, que no reciba ahora, en este tiempo, cien veces más – casas y hermanos y hermanas y madres e hijos y tierras, con persecuciones -, y en la edad futura, vida eterna.

Muchos primeros serán últimos, y muchos últimos primeros».

Palabra del Señor

MEDITACIÓN

  • ¿Qué has dejado para seguir a Jesucristo? ¿A qué has renunciado para ganar la vida eterna?, esta promesa de la que nos habla el evangelio nos muestra un desafío profundo a ser desprendidos de las cosas materiales, además esta entrega de la que nos habla Jesús, no es solo dejar a un lado nuestras pertenencias o lazos familiares , sino una entrega absoluta a su voluntad, la promesa del ciento por uno no esta basada en lo terrenal sino que se manifiesta en abundancia de gracia, amor , paz, que trasciende lo material. “Dios no ha de forzar nuestra voluntad, toma lo que le damos; más no se da a sí del todo, hasta que nos damos del todo” Santa Teresa de Jesús
  • Para ser hombres y mujeres desprendidos se debe tener como centro a Dios, nada más importa sino sólo él, porque vendrán persecuciones, cruz y aflicción que nos muestran caminos que nos desorientan de la meta final, la vida eterna. A veces somos como Pedro, esperamos que Dios nos recompense por cada obra que hacemos, nuestro servicio y amor a Dios debe ser trasparente, sin intereses. «‘Pues yo os aseguro que nadie hay…’. No quiere decir con esto que abandonemos a nuestros padres, dejándolos sin auxilio, ni que nos separemos de nuestras mujeres, sino que prefiramos el honor de Dios a todo lo que es perecedero» (San Beda el Venerable). No te reserves nada de tu vida, coloca todo lo que tienes al servicio de Dios, ¿Te queda algo por vender? ¿Estás dándolo todo como apóstol de Jesucristo o eres un seguidor a medias?

PRÁCTICA DIARIA

  • De hoy en adelante Jesucristo será mi prioridad.
  • San Casimiro nos enseña a ser firmes en renunciar a todo por ganar a Dios.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *