
SANTO DEL DÍA
SAN JUAN DE LA CRUZ (1542-1591)
San Juan se llamaba Juan Yepes nace en Fontiveros (España) en un matrimonio de pañeros (Que venden paños)pobres, una vez muere su Padre su Madre se ve obligada a irse a Arévalo y luego a Medina en Castilla, pasan muchas dificultades económicas, pero en San Juan se iva mostrando un gran interés por el estudio y no por las manualidades, tiempo después siendo acólito de las Agustinas de la Magdalena, don Alonso Álvarez de Toledo lo promocionó para que estudiara y se ordenara sacerdote, estudia humanidades en un colegio jesuita, luego ingresa en la Orden del Carmen y toma el nombre de Santo Matía, años más tarde la madre Teresa en las casas de Blas Medina vino a fundar conventos carmelitas reformados y llegó a convencer a Juan para que se uniera a la reforma para salvar el Espiritu de los Carmelitas, luego San Juan inicia como carmelita descalzo tomando el nombre de San Juan de la cruz, fue confesor del convento de la Encarnación de Ávila por muchos años. Un día fue tomado preso en Toledo y vivió por nueve meses en prisión, pero su audacia lo llevó a escapar con su habito haciéndolo nudos como una cuerda y sale por un traga luz, después funda el colegio para formar intelectualmente a sus frailes y continua como escritor. El Padre Dorian ve no grata la presencia del santo y San Juan decide irse a la Serranía de Jaén, a callar, vivir en oración y penitencia sobre el comportamiento del Padre Dorian, tiempo después se presentó la erisipela en su pierna; luego vino la septicemia, y una noche muere.
Evangelio del día
San Mateo 11,11-15
En aquel tiempo, dijo Jesús al gentío:
«En verdad os digo que no ha nacido de mujer uno más grande que Juan el Bautista; aunque el más pequeño en el reino de los cielos es más grande que él.
Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora el reino de los cielos sufre violencia y los violentos lo arrebatan. Los Profetas y la Ley han profetizado hasta que vino Juan; él es Elías, el que tenía que venir, con tal que queráis admitirlo.
El que tenga oídos, que oiga».
Palabra del Señor
MEDITACIÓN
- Jesús exalta a quienes son humildes, y les explica a las gentes que quien quiera ser parte de su reino tendrá que tener este valioso regalo divino, que permite abajarse ante los demás, hacerse pequeño y reconocer que todos son hijos Dios. La humildad abre todas las puertas, tanto del ser humano como del cosmos, la humildad es la gran enseñanza de este Dios humanado.
- Juan Bautista fue el último profeta que Dios envió para preparar el camino de humildad a Jesucristo, él mismo encarnó con su manera de vestir y de vivir, que la humildad es la clave de estar en el mundo.
- Jesucristo nos muestra una manera distinta de vivir y es ver en los marginados y necesitados el rostro de Dios este el verdadero propósito por el cual existimos, si estamos en esta humanidad es para servir, para defender a los vulnerables, para estar a favor de quienes sufren, no estamos en esta tierra para pisotear, sino para ayudar, para donarnos si hacemos tales cosas sin duda alguna haremos pare del reino de los cielos.
- No cerremos los oídos de nuestro corazón, no nos convirtamos en seres indiferentes, que sordos a los gritos de auxilio de las gentes, seamos uno más del montón, hagamos la diferencia, imitemos los pasos de Juan el Bautista que murió a causa de predicar la justicia, hagámonos pequeños para el mundo y grandes para el reino de Dios.
PRÁCTICA DIARIA
- Hoy cumpliré una obra de misericordia.
- San Juan nos enseña a buscar a Dios en el silencio, y a llevar la cruz de cada día con dignidad.
