DOMINGO, trigésima semana del tiempo ordinario (ciclo a) -29 octubre, 2023

SANTO DEL DÍA

SAN NARCISO (95-211)

San Narciso nació en Jerusalén y educado en el cristianismo, se ordeno presbítero y luego fue elegido obispo de Jerusalén cuando tenia una edad avanzada, asiste y preside el concilio de Cesarea para que junto con Roma se unificara la celebración de la Pascua. Tiempo después sus clérigos se confabularon para calumniarlo con un crimen atroz pues le tenían envidia al Santo por sus gran éxito como Obispo, luego de que sucediera esta triste situación, perdona a sus difamadores y se retira a un lugar por casi ocho años, un día uno de los que calumniaron a San Narciso anuncia ante el público inocencia del santo, entonces decide regresar con los fieles y colaborar a Alejandro, obispo de Flaviada en la Capadocia y le sucederá años más tarde, muere de más de cien años de edad.

Evangelio del día

San Mateo 22,34-40

En aquel tiempo, los fariseos, al oír que Jesús había hecho callar a los saduceos, se reunieron en un lugar y uno de ellos, un doctor de la ley, le preguntó para ponerlo a
prueba:
«Maestro, ¿cuál es el mandamiento principal de la ley?».
Él le dijo:
«“Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente”.
Este mandamiento es el principal y primero. El segundo es semejante a él:
“Amarás a tu prójimo como a ti mismo”.
En estos dos mandamientos se sostienen toda la Ley y los Profetas».

Palabra del Señor

MEDITACIÓN

  • En este domingo el Evangelio nos revela el mandamiento perfecto y definitivo anunciado por Jesucristo, la ley perfecta del amor, los maestros de la ley sentían envidia de la manera como predicaba Jesús pues sus palabras estaban llenas de sabiduría y su forma de responder a lo que se le preguntaba era clara, entonces en todo momento buscaban la oportunidad de hacerlo quedar mal ante quienes escuchaban atentamente sus enseñanzas, pero el Señor les revela resumiendo todo lo contenido en los libros proféticos en un mandamiento basado en el amor.
  • Los judíos vivían su espiritualidad sujeta a normas y preceptos contenidos en la ley mosaica, leyes que se convirtieron en directrices humanas, porque cada quien las cumplía a su propia conveniencia y también para juzgar a los demás, y los mantenía esclavos, pero al llegar Jesucristo instaura la ley del amor, que consiste como primer paso amar a Dios con el corazón el alma y la mente, en pocas palabras con toda la totalidad del ser, y en segundo al que esta cerca pero también al que esta lejos así como a la misma persona, Jesús invita a los hombres a contemplar el amor como una de las mayores virtudes teologales que permite agradar a Dios, y cociéndole y amándole será fácil amar a quienes están alrededor incluso a si mismos. Jesús no complica la vida del creyente, sino que resume todas las normas, leyes , preceptos en uno sólo para que conociendo el verdadero amor se manifieste amor. Enseña a los seres humanos a primeramente amar a Dios para que podamos irradiar a Dios que es amor a través de las obras.
  • ¿Cómo es la calidad del amor que siento en mi interior? ¿Realmente amo a Dios como lo digo de palabra?, cuidado hermanos que el orgullo no nos cegué ante quienes necesitan amor de Dios, a veces pensamos que amamos a Dios pero nuestros actos no reflejan lo que proclamamos a los cuatro vientos, son muchas las cosas que embotan nuestra persona, centramos nuestro ser en el amor a este mundo, y Dios ocupa el último lugar, pero es que para amar se necesita sentir, amar comprende tomar la iniciativa de querer agradar a nuestro creador y sólo nos pide amar sin medida. Ama y haz lo que quieras. Si callas, callarás con amor; si gritas, gritarás con amor; si corriges, corregirás con amor; si perdonas, perdonarás con amor. Si tienes el amor arraigado en ti, ninguna otra cosa sino amor serán tus frutos”. San Agustín de Hipona.
  • Cuando nos disponemos amar a Dios, nuestra relación con los demás y con nosotros mismos será más llevadera pues entenderemos cada situación de esta vida a la luz del verdadero amor que es Dios, Jesús nos invita a amar, a donarnos por el otro, a querer el bien por nuestros semejantes estén cerca o lejos, y si hago estos actos de amor, tendré la certeza que amo tanto a Dios y a mi mismo que soy capaz de reflejar y regalar amor a quienes me rodean, Jesús no quiere que cumplamos leyes que nos esclavizan, él nos ofrece una ley que nos hace libres, tan libres que tenemos la decisión de decir si o no hacer su voluntad. Existen personas que se atreven a hablar de amor cuando nunca han tenido la experiencia única de conocer a quien es todo amor Jesús nuestro Señor.

  PRÁCTICA DIARIA

  • Hoy contemplaré una imagen del sagrado corazón de Jesús, que nos revela el amor de Dios para con la humanidad, y nos enseña a responder a ese amor manifestado en el amor hacia nuestros hermanos.
  • San Narciso nos enseña que la envidia destruye, pero quien esta arraigado al amor de Dios es capaz de perdonar hasta lo imposible ante sus ojos, amemos con el amor de Dios y ya nada de lo que hagan contra nosotros nos permitirá perder la paz que solo Jesús sabe dar.

1 comentario en “DOMINGO, trigésima semana del tiempo ordinario (ciclo a) -29 octubre, 2023”

  1. Hoy el evangelio nos deja una gran enseñanza que el amor no es egoísta es compasivo así como Dios nos invita amar sin medida al prójimo y por eso debemos ser verdaderos cristianos y no permitir que nadie nos robe la paz y la tranquilidad que el nos da si somos fieles a ell de corazón. Amén.

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