
SANTO DEL DÍA
SAN IGNACIO DE ANTIOQUIA (35-107)
San Ignacio nace en Siria, lo designaron sucesor de Evodio para ocupar el cargo de obispo en la sede de Antioquia que era una ciudad populosa en el imperio Romano, fue un pastor excepcional, transmitió fielmente la doctrina de los apóstoles, defendió la fe contra herejías como el docetismo(Negando la humanidad de Jesús), escribió y enseño sus siete epístolas a las distintas iglesias, fomento la caridad , la unidad, la fidelidad a la fe, y a la práctica de las enseñanzas de Jesucristo, en sus viajes donde fue martirizado por anunciar el mensaje salvífico se esmeró por exhortar a todos y motivarlos a la santidad, fue puesto en prisión por anunciar la verdad. Años más tarde paso por Esmirna sede de San Policarpo, dirigió muchas cartas a sus hermanos de Éfeso, Magnesia, Trales y Roma, a través de las cuales dejaba oír la poderosa voz de la fe que inundaba sus entrañas. En Tróada escribió a la comunidad de Filadelfia, a la de Esmirna, y a Policarpo. Tiempo después fue conducido al Anfiteatro Flavio donde fue devorado por unas fieras, muere ofrendando su vida a Jesús, fue el primero en nombrar a la Iglesia con el nombre de católica, utilizó la palabra , y escribió sobre el parto virginal de María.
Evangelio del día
San Lucas 11,37-41
En aquel tiempo, cuando Jesús terminó de hablar, un fariseo le rogó que fuese a comer con él.
Él entró y se puso a la mesa.
Como el fariseo se sorprendió al ver que no se lavaba las manos antes de comer, el Señor le dijo:
«Vosotros, los fariseos, limpiáis por fuera la copa y el plato, pero por dentro rebosáis de rapiña y maldad.
¡Necios! El que hizo lo de fuera, ¿no hizo también lo de dentro? Con todo, dad limosna de lo que hay dentro, y lo tendréis limpio todo».
Palabra del Señor
MEDITACIÓN
- A Jesús le importa toda la persona, es decir alma y cuerpo. En cambio los fariseos priorizaban la parte externa de la persona,(como lavarse las manos, los pies, y otros ritos que hasta hoy practican). En este evangelio Jesús va más allá de la doctrina farisaica, enseña que para Dios es importante cuidar la totalidad de la persona; es decir, la salvación total. Jesús no se complico en la convivencia, siempre fue flexible a entrar a la casa de todos lo que invitaban pero siempre buscando la oportunidad de enseñar sus palabras.
- Jesucristo fue invitado para ser observado y criticado, pero una vez más usa como ejemplo una acción ordinaria, para enseñar que Dios conoce todo del hombre, de nada le vale aparentar ante los demás lo que por dentro no es, Jesús insiste mejorar el interior para que se manifieste ante los demás lo que el corazón guarda.
- En la actualidad estamos sumergidos en prácticas basadas en teorías humanas, que nos desvía de la voluntad de Dios, y que es lo que realmente Jesús quiere que hagamos con nuestras vidas, Jesús nos muestra una espiritualidad interior no exterior que sea capaz de expresar amor a los demás, viviendo con ellos sus necesidades y comprensivos nos interese el sufrimiento del otro. La vanidad nos lleva a centrar nuestra mirada en cosas pasajeras, no quiere decir que el aseo personal este mal hacerlo, pero cuando nos llenamos de amor propio comenzamos a juzgar a quien no camina de la misma forma que yo, nos creemos perfecto y olvidamos que sin Jesús nada de esto cobra valor.
- ¿Nos hemos preocupado por mantener nuestro interior inundado de la gracia de Dios, agradable y dispuesto para que él habite?¿ O nos esforzamos por estar a la moda y cuidar más nuestro cuerpo que nuestra alma?, la integralidad comprende todo en su justa medida, debemos cuidar de nuestra persona corporal, pero no podemos descuidar nuestro interior, porque recordemos que lo que habla nuestra boca esta lleno el corazón. “Cuida tu cuerpo como si fueras a vivir por siempre.
Cuida tu alma como si fueras a morir mañana”.
—Agustín de Hipona. Debemos enfocar nuestra mirada en el alma y todo lo externo será el reflejo del Dios que habita en nosotros.
PRÁCTICA DIARIA
- Comenzaré hoy por limpiar mi interior de aquello que me ensucia, pornografia, malos deseos, mentiras, rencores, envidias, chisme, y buscaré a Jesús para que entre en mi vida y more por siempre.
- San Ignacio de Antioquía me enseña a defender la fe en Jesucristo con mi forma de obrar, a mantenerme firme en la práctica de la voluntad de Dios, y anuncia a Cristo hasta el cansancio.
