
SANTO DEL DÍA
SANTA TERESA DE JESÚS (ÁVILA) (1515-1582)
Santa Teresa nació en Ávila(España), desde niña tuvo una vida mística, se enfermó gravemente dos veces y en su lecho de sufrimiento vivió experiencias místicas, elevando su alma a Dios, a sus cuarenta años comenzó a reformar la orden carmelitana guiada por la mano de Dios y la ayuda de San Juan de la cruz, se encontraba delicada de salud, hizo numerosas fundaciones, se le quitó el permiso de trazar otras reformas por envidia, tuvo contacto con personajes ilustres entre ellos Felipe II de España, se preocupó siempre por la parte económica de su monasterio, por petición de quien la confesaba escribió un libro de su vida, también describe en sus libros: “El camino de la perfección”, “Pensamientos sobre el amor de Dios” y “El castillo interior”, tiempo después muere en el Alba de Tormes.
Evangelio del día
San Mateo 22,1-14
En aquel tiempo, volvió a hablar Jesús en parábolas a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo, diciendo:
«El reino de los cielos se parece a un rey que celebraba la boda de su hijo; mandó a sus criados para que llamaran a los convidados, pero no quisieron ir. Volvió a mandar otros criados encargándoles que dijeran a los convidados:
“Tengo preparado el banquete, he matado terneros y reses cebadas y todo está a punto. Venid a la boda”.
Pero ellos no hicieron caso; uno se marchó a sus tierras, otro a sus negocios, los demás agarraron a los criados y los maltrataron y los mataron.
El rey montó en cólera, envió sus tropas, que acabaron con aquellos asesinos y prendieron fuego a la ciudad.
Luego dijo a sus criados:
“La boda está preparada, pero los convidados no se la merecían. Id ahora a los cruces de los caminos y a todos los que encontréis, llamadlos a la boda”.
Los criados salieron a los caminos y reunieron a todos los que encontraron, malos y buenos. La sala del banquete se llenó de comensales. Cuando el rey entró a saludar a los comensales, reparó en uno que no llevaba traje de fiesta y le dijo:
“Amigo, ¿cómo has entrado aquí sin el vestido de boda?”.
El otro no abrió la boca. Entonces el rey dijo a los servidores:
“Atadlo de pies y manos y arrojadlo fuera, a las tinieblas. Allí será el llanto y el rechinar de dientes”.
Porque muchos son los llamados, pero pocos los elegidos».
Palabra del Señor
MEDITACIÓN
- Jesús en el Evangelio de este Domingo, nuevamente les habla en parábolas a los sumos sacerdotes y los ancianos para recordarles que ellos no habían cumplido el mandato de Dios, rehusaron de llevar el mensaje salvífico. El reino de los cielos es comparado con un banquete de bodas, Jesús llama y el hombre responde libremente a este llamado, quienes fueron desde el principio elegidos para ser enviados no fueron responsables con el anuncio de salvación, y hubieron muchos que se excusaron para no responder a aquella invitación especial hecha por el Padre Celestial.
- Dios no hace distinción de personas él hace llover sobre buenos y malos, él invita a todos, el reino de Dios no se hace esperar ni se detiene por aquellos que desobedecen sino que continua y libremente el hombre decide o no entrar en él, muchos fueron llamados pero en el banquete estuvieron los que se eligieron a última hora, en este mundo Jesús hace todo el tiempo llamados dulces y tiernos que resuenan en el corazón de cada ser humano, da dignidad de hijos de Dios y da la gracia, para permanecer firmes hasta el final, es triste encontrarse sin el traje adecuado para entrar al cielo, esforzarse por alcanzar la meta para llegar a ser parte del banquete.
- Hoy el Evangelio nos recuerda que debemos procurar entrar y ser parte del reino de Dios, ha venido a nosotros y debemos hacerlo parte de nuestra vida, Jesús se preocupa por que entendamos que para ganar el cielo no podemos ignorar su llamado, debemos prepararnos, estar en gracia para que dignamente podamos estar ante su presencia, no podemos tampoco excusarnos con los afanes de este mundo y darle el lugar a otras prioridades, sabiendo que Jesús debe ocupar nuestra atención y el primer lugar en nuestras vidas, no basta con hacer lo que alcancemos debemos darlo todo, para sentirnos satisfechos de nuestros frutos.
- Dios nos invita a todos a experimentar su amor, nuestra aceptación es la respuesta de aquel llamado, Jesús espera pacientemente nuestro si, y no se cansa de perdonarnos para que entremos en la conversión y podamos estar dichosos de ser parte de la vida eterna. Sería triste estar perdido y lejos de la misericordia de Dios, pero en su inmensa bondad insiste siempre, no nos engañemos y pensemos que él no ve nuestras actuaciones, al contrario conoce todo de nosotros, así que si logramos mostrar ante los demás una imagen que no es la nuestra, a Dios no engañamos y nuestra paga será perder su amor.
PRÁCTICA DIARIA
- Hoy propondré a otros la belleza del reino de Dios, y examinaré mi vida en la que Dios me ha llamado y escucharé nuevamente su voz y haré lo que él me pida.
- Santa Teresa me enseña a ver en la enfermedad oportunidades de conversión, que me motivan a tener una experiencia más intima con Dios.
