
SANTO DEL DÍA
SANTOS CORNELIO Y CIPRIANO (+252,258)
San Cornelio y Cipriano fueron dos victimas de la persecución de Valeriano, San Cipriano fue un obispo nacido en el año 200 en África, convertido al cristianismo a la edad de cuarenta años, fue un buen Maestro y Predicador, ayudo a muchos, vendió sus bienes los dio a los pobres, continuo en su ministerio aun siendo perseguidos, en el mandato de Valeriano hizo caso omiso de no celebrar misa y fue condenado a muerte, decapitado por no adorar a otros dioses. San Cornelio fue elegido Papa en el año 251, Cipriano y algunos obispos africanos estaban a favor del Papa, según los emperadores San Cornelio era libelático ósea que tenía un certificado que le permitía no le molestarán en cuestiones de religión que había obtenido de los altos mandos, entonces el emperador Galo lo confinó en Civitavecchia hasta que allí falleció.
Evangelio del día
San Lucas 6,43-49
En aquel tiempo, decía Jesús a sus discípulos:
«No hay árbol bueno que dé fruto malo, ni árbol malo que dé fruto bueno; por ello, cada árbol se conoce por su fruto; porque no se recogen higos de las zarzas, ni se vendimian racimos de los espinos.
El hombre bueno, de la bondad que atesora en su corazón saca el bien, y el que es malo, de la maldad saca el mal; porque de lo que rebosa del corazón lo habla la boca.
¿Por qué me llamáis “Señor, Señor”, y no hacéis lo que digo?
Todo el que se viene a mí, escucha mis palabras y las pone en práctica, os voy a decir a quién se parece: se parece a uno que edificó una casa: cavó, ahondó y puso los cimientos sobre roca; vino una crecida, arremetió el río contra aquella casa, y no pudo derribarla, porque estaba sólidamente construida.
El que escucha y no pone por obra se parece a uno que edificó una casa sobre tierra, sin cimiento; arremetió contra ella el río, y en seguida se derrumbó desplomándose, y fue grande la ruina de aquella casa».
Palabra del Señor
MEDITACIÓN
- Jesús enseña que las obras del hombre es el resultado que refleja lo que hay en su interior, para reconocer el carácter de una persona solo basta saber como habla para darse cuenta quien es en realidad, es imposible hacer el bien cuando en el corazón hay maldad, hay muchos que hablan palabras ociosas que demuestran que no son personas que les gusta hacer el bien, pues quien procede hacer las obras de la luz en su ser habita el mismo Jesús y ya no habrá duda de que es un buen árbol que dará buenos frutos.
- Jesucristo invita a sus oyentes a ser obras sus palabras que son vida y verdad, que edifiquen su interior en la fe, la esperanza y el amor, que conseguirá hacer la voluntad de Dios, así vengan las tribulaciones el carácter forjado en Jesús se mantendrá firme y perseverante, Jesús motiva a practicar sus palabras en la vida ordinaria, a hacerlas visibles en hechos basados en el amor a Dios, ha forjar sentimientos, vivencias y virtudes según los mandatos de Dios, y a enriquecerse de todo lo bueno que se manifestara en el hablar y el proceder hacia una vida santa en Jesucristo.
- Nuestras palabras solo deben expresarse para edificar, para construir, si estamos habituados a hablar vocabularios groseros y desenfrenados fácilmente caeremos en tentaciones, si nuestro alimento interior esta basado en ideologías, pensamientos mundanos nuestro proceder será nefasto y desagradable ante los ojos de Dios, debemos por el contrario llenar nuestro corazón de pensamientos buenos basados en la palabra de Dios, no en pensamiento positivos como nos enseña la humanidad, sino orientados por Jesucristo, procuremos que nuestro fundamento sea estar girando en torno a Dios, que mi vida espiritual no sea más que la que Jesús nos enseña atráves de los evangelios y que mi hablar solo manifieste la paz de Jesús y mi fe en él haga motivar a los demás a querer también seguirlo.
- ¿Qué clase de árbol quiero ser?, solo depende de nosotros querer dar frutos buenos o malos, debemos ser consientes que si obramos el mal nuestro final será la muerte eterna, seremos cortados para siempre, y la verdad quien lee este devocionario es porque no quiere llegar a este punto, sino que como verdaderos creyentes debemos buscar los tesoros celestiales que nos garantizarán vivir eternamente con Jesús y ser llamados sus verdaderos discípulos, Jesús nos invita hoy a escuchar sus palabras y ponerlas en práctica.
PRÁCTICA DIARIA
- Hoy iniciaré alimentando mi vida espiritual con la lectura de la biblia, la oración, la participación en la santa misa, siendo parte de un grupo apostólico o movimiento de mi parroquia para que cada día entremos en el ambiente de santidad que nos llevará a Jesús.
- San Cipriano y San Cornelio nos motivan a hacer el bien, a preferir a Dios antes que a los hombres y a edificar una vida llena de virtudes para ganar el cielo.
